Sin embargo, la situación no terminó ahí. Según denunció, uno de los encargados del local les advirtió que la agresora era boxeadora y les sugirió tener cuidado. “Le dijeron que si la sacaban del boliche después la podía esperar afuera”, aseguró.
Ante esa situación, Caterina decidió alejarse y continuar la noche en otro sector del lugar.
El ataque a la salida del local
Horas más tarde, cuando la joven salió junto a sus amigas y se dirigía hacia un auto que las esperaba para regresar a su casa, apareció un grupo de mujeres que las interceptó.
“Una de las chicas la agarró de los pelos, la arrastró y la tiró al piso. Después se acercaron cuatro más y comenzaron a pegarle patadas y trompadas”, relató la madre en declaraciones televisivas.
Los videos difundidos en redes sociales muestran a la víctima tirada en el suelo mientras recibe golpes de varias agresoras. Testigos afirmaron además que algunas personas que intentaron intervenir para defenderla también fueron atacadas.
Finalmente, un joven logró rescatarla y sacarla de la situación mientras el grupo continuaba persiguiéndolos y lanzando amenazas.
La investigación y el estado de la víctima
La causa tomó relevancia luego de que una testigo identificara entre las agresoras a la misma mujer que había protagonizado el cruce inicial dentro del boliche.
Ese dato podría resultar clave para determinar si el ataque fue premeditado. Tras la golpiza, la joven fue trasladada al hospital local, donde le realizaron estudios y tomografías para descartar lesiones internas.
Según explicó su madre, sufrió heridas menores gracias a que pudo ser rescatada rápidamente, aunque permanece profundamente afectada por lo ocurrido. “Mi hija hoy está viva de casualidad. La podrían haber matado”, sostuvo.
Además, contó que perdió un importante mechón de cabello y continúa en estado de shock.