Consultado sobre posibles avances, el abogado reiteró que “no hay ningún sospechoso” identificado, lo que refuerza el pedido por más recursos y compromiso por parte de las autoridades.
Una búsqueda sin pistas firmes
Desde el momento en que se denunció la desaparición, las fuerzas de seguridad, vecinos y allegados iniciaron una intensa búsqueda en la zona. Sin embargo, la ausencia de testigos presenciales y la falta de indicios concretos complicaron desde el principio el trabajo investigativo.
La causa judicial continúa abierta, pero sin avances significativos: no hay imputados, no se han difundido hipótesis sólidas y las líneas de investigación parecen haberse agotado.
Pese al paso del tiempo, los padres de Lian no bajan los brazos. En cada aparición pública reiteran su pedido de ayuda, apelan a la comunidad y exigen respuestas urgentes a la Justicia. La pregunta sigue siendo la misma desde aquel febrero: ¿Dónde está Lian?