Además del caso Zárate, en este nuevo proceso deberá responder por presuntas lesiones gravísimas sufridas por otras cinco mujeres luego de distintos procedimientos realizados entre 2009 y 2021.
Aníbal Lotocki vuelve al banquillo: comienza el juicio por la muerte un paciente tras una cirugía estética. (Foto: archivo)
Quiénes serán juzgados junto a Aníbal Lotocki
El tribunal está integrado por los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo, mientras que la acusación estará representada por la fiscal María Luz Castany, titular de la Fiscalía General N°30.
Junto a Lotocki serán juzgados profesionales que participaron de la atención de Zárate o estaban vinculados con el Centro Médico Conde (CEMECO), donde se realizó la intervención.
Entre los acusados se encuentran Daniel Enrique Zambrano García, especialista en cirugía plástica; el anestesiólogo Santiago Luis Olguín; el cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos; la médica anátomo-patóloga Silvia Mabel Fernández y la directora de la clínica, Andrea Isabel Torelli.
También está imputada la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek, aunque en su caso por encubrimiento agravado. La acusación sostiene que habría intentado evitar que los investigadores encontraran el teléfono celular de Lotocki.
El proceso contempla ocho audiencias durante agosto y septiembre, previstas para los miércoles desde las 9. El debate podrá seguirse mediante las transmisiones del Poder Judicial de la Nación.
La operación de Rodolfo Zárate que terminó en tragedia
La historia comenzó el 16 de marzo de 2021, cuando Zárate concurrió al consultorio que Lotocki tenía sobre la calle Florida al 600, en Retiro. Según la reconstrucción de la Fiscalía, acordaron realizar una lipoescultura y una dermolipectomía por 6.500 dólares.
Antes de la intervención, Lotocki le indicó que se realizara análisis de sangre y orina, una radiografía de tórax y un electrocardiograma. Los estudios revelaron dos antecedentes que posteriormente adquirirían una importancia central en la investigación: Zárate había tenido coronavirus y padecía diabetes mellitus tipo II.
Pese a ese cuadro, la cirugía finalmente se realizó el 15 de abril de 2021 en CEMECO, ubicado en Colpayo 20, en Caballito. La intervención fue de una magnitud considerable. Según detalló el fiscal de instrucción Pablo Recchini, se trabajó sobre tejidos del cuello, pectorales, hombros, axilas, brazos, pelvis, región lumbar y sacra, glúteos y abdomen.
Precisamente esa extensión constituye uno de los principales cuestionamientos de la acusación.
De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, por las condiciones generales del paciente y el impacto de las múltiples vías de abordaje, habría sido aconsejable dividir los procedimientos en diferentes etapas quirúrgicas.
El polémico episodio durante la cirugía
La investigación también puso el foco sobre lo ocurrido mientras Zárate permanecía en el quirófano. Según la hipótesis fiscal, Lotocki se habría retirado de la intervención durante aproximadamente 40 minutos para participar de una audiencia virtual con su abogada.
Durante ese lapso, habría dejado al paciente a cargo de sus ayudantes. Posteriormente regresó para continuar con la operación y realizar la plicatura y el cierre. La secuencia será uno de los aspectos que deberá analizar el tribunal durante el juicio.
Una vez terminada la cirugía, Zárate fue trasladado a una habitación. Allí, una enfermera detectó una anomalía en uno de los drenajes y dio aviso.
Ante esa situación, Lotocki decidió llevar nuevamente al paciente al quirófano para reabrir una de las heridas. Pero su estado continuó deteriorándose.
La descompensación y la muerte de Zárate
Durante la mañana del 16 de abril, apenas un día después de la operación, Zárate sufrió una grave descompensación. El paciente debió ser intubado y desde la clínica solicitaron una ambulancia a su obra social. La complejidad de la situación hizo necesaria la intervención de otra unidad de emergencias.
Según consta en la investigación, los profesionales que llegaron al establecimiento habrían advertido que Zárate estaba incorrectamente intubado.
Poco después, sufrió un paro cardíaco y murió, pese a las maniobras realizadas para intentar reanimarlo. La Fiscalía sostiene que no se trató simplemente de una complicación imprevisible.
En el requerimiento de elevación a juicio, Recchini acusó a Lotocki de haber avanzado con la cirugía pese a conocer los riesgos que existían para la vida del paciente y de haber omitido medidas que podían evitar el desenlace fatal.
Por ese motivo, el ex cirujano llega al debate acusado de homicidio simple con dolo eventual, una figura sustancialmente más grave que un eventual homicidio culposo.
La acusación también sostiene que Lotocki habría alterado la historia clínica de Zárate, otro de los puntos que serán discutidos durante las audiencias.
Las otras cinco mujeres por las que Lotocki también será juzgado
El proceso tendrá otra dimensión relevante: las denuncias de Paola Auzmendi, Sandra Viviana Domínguez, Beatriz Verger, Julieta Cuadros y Yésica Forti, quienes denunciaron graves consecuencias en su salud luego de someterse a diferentes procedimientos.
La Fiscalía describió algunos de esos daños como permanentes y potencialmente incurables.
Uno de los aspectos que se repite en las distintas acusaciones es la presunta utilización de metacrilato, polimetacrilato u otras sustancias que no habrían sido correctamente identificadas en las historias clínicas ni informadas a las pacientes.
En algunos casos, las denunciantes manifestaron haber sufrido inflamaciones, endurecimientos, asimetrías, nódulos dolorosos y otras consecuencias físicas después de las intervenciones.
El tribunal deberá analizar cada uno de esos episodios de manera independiente y determinar si existió responsabilidad penal del acusado.
Lotocki ya cumple una condena de ocho años
Lotocki llega al debate mientras cumple una condena de ocho años de prisión por estafa y lesiones graves. (Foto: archivo)
El nuevo juicio encuentra a Lotocki privado de su libertad. La Justicia confirmó en 2025 la condena a ocho años de prisión y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina por las lesiones ocasionadas a Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis, además de una estafa vinculada con Trenchi.
Aquella causa adquirió todavía mayor repercusión después de la muerte de Silvina Luna, ocurrida el 31 de agosto de 2023, tras permanecer internada durante casi tres meses. Luego del fallecimiento, la Fiscalía pidió preservar el cuerpo y realizar una autopsia por la eventual incidencia que sus conclusiones pudieran tener en las investigaciones judiciales vinculadas al médico.