"Jugamos a un juego de animales y ahí la maestra apagaba las luces para tocarnos y hacernos cosquillas". Este relato, de una nena que asistía al Jardín de Infantes N°907 de la localidad bonaerense El Jagüel, no era un hecho aislado. Otros once chicos, que iban al mismo establecimiento educativo, les contaron situaciones similares a sus padres. Las víctimas, de entre 3 y 5 años, señalaban a la misma persona como autora de los abusos: la maestra de música.
