"Al llegar la mañana no se quería levantar para ir a la escuela por temor a las burlas. Yo le mandé una foto con los insultos escritos en una hoja a la maestra y ella puso en conocimiento a la directora. Hicieron una reunión, pero no fui, porque nunca se hizo nada concreto. Entonces directamente fui al Consejo y antes pasé por la policía para denunciar esta situación. Allí hicieron un expediente donde piden la intervención del gabinete psicológico de la escuela. Mi hija no puede asistir a la escuela hasta que el gabinete defina que ella está en condiciones", explicó.
Romina reiteró su pedido de una sanción para las niñas acosadoras. "En la primaria no existen las amonestaciones, la sanción solo se puede poner cuando se agotan instancias como charlas, talleres, reuniones", señaló.