Familiares de la madre del menor sostienen que las primeras horas fueron determinantes y que se repitieron errores similares a los cuestionados en el caso Loan. Según denunciaron públicamente, la policía centró durante varias horas toda su atención en el intento de homicidio de Nievas, relegando la denuncia sobre la desaparición del niño.
Esta demora habría generado una peligrosa “ventana de tiempo” cercana a las diez horas, durante las cuales Josías pudo haber avanzado significativamente en su fuga sin controles suficientes. Para la familia, ese lapso pudo haber sido decisivo para que el sospechoso lograra trasladarse con mayor facilidad hacia zonas fronterizas.
La desesperación llevó a allegados a iniciar sus propias averiguaciones. Ante la percepción de una respuesta insuficiente, fueron ellos quienes comenzaron a revisar cámaras de seguridad privadas de la zona, intentando reconstruir los movimientos posteriores al ataque.
Fue en esa investigación paralela donde surgió un dato que incrementó aún más la preocupación: las imágenes permitieron detectar una camioneta sospechosa vinculada no directamente al agresor, sino al abogado Fernández Codazzi.
El nombre no pasó inadvertido. Codazzi ya había adquirido notoriedad pública por su participación en la causa Loan, donde representó a Laudelina Peña y quedó envuelto en fuertes controversias relacionadas con supuestas maniobras de encubrimiento.
La aparición de este vehículo en la nueva investigación encendió alarmas inmediatas. La Justicia ordenó allanamientos en el estudio jurídico del letrado, ubicado sobre calle Mancini, además de peritajes exhaustivos sobre la camioneta identificada en las grabaciones.
Los investigadores buscan determinar si el vehículo pudo haber sido utilizado para facilitar el traslado de Nahuá o colaborar en la fuga del padre. Aunque por el momento no se han confirmado responsabilidades penales concretas contra terceros, la hipótesis de una posible red de apoyo es una de las líneas más sensibles de la causa.
La situación se agrava por la condición migratoria del principal sospechoso. Josías sería un ciudadano brasileño sin documentación regular en Argentina, lo que refuerza la teoría de una eventual huida internacional.
La principal preocupación de los investigadores es que el hombre intente cruzar hacia Brasil con el niño, aprovechando pasos fronterizos ilegales o zonas de escaso control a través del río Uruguay.
Aunque las normativas migratorias exigen documentación específica y autorización parental para trasladar menores de edad de manera formal, las autoridades consideran posible un cruce clandestino mediante embarcaciones precarias o caminos alternativos utilizados habitualmente para el contrabando o evasión de controles.
Esta hipótesis transformó el operativo en una búsqueda binacional, con participación de distintas fuerzas federales y organismos especializados en localización de menores.
El Alerta Sofía fue activado como herramienta prioritaria para multiplicar la difusión del rostro y características del niño en todo el país. Este sistema de emergencia, diseñado para desapariciones de alto riesgo, busca movilizar a la sociedad y acelerar la recolección de datos que puedan resultar clave.
La comunidad de Esquina vive horas de enorme tensión, mientras vecinos, familiares y organizaciones sociales se suman a campañas de difusión masiva en redes sociales y medios locales.
Las comparaciones con el caso Loan resultan inevitables, no solo por tratarse nuevamente de Corrientes y de un menor desaparecido, sino también por las críticas dirigidas a la reacción inicial del sistema de búsqueda.
En ambos casos, la percepción de demoras, errores de coordinación y fallas en los primeros procedimientos alimentó una creciente desconfianza pública.
Mientras tanto, Mariana, madre del pequeño, permanece en una situación devastadora. Además de enfrentar la desaparición de su hijo, atraviesa el drama paralelo del estado crítico de su pareja tras el ataque armado.
El expediente judicial combina así múltiples dimensiones: tentativa de homicidio, privación ilegítima de la libertad, posible sustracción internacional de menores y eventuales encubrimientos.
Los próximos movimientos judiciales serán determinantes para establecer si Josías actuó solo o contó con asistencia logística para concretar su fuga.
Cada hora que pasa aumenta la presión sobre las fuerzas de seguridad, en un contexto donde la opinión pública sigue con extrema atención cada novedad.
La prioridad absoluta sigue siendo localizar con vida a Nahuá Riquelme y garantizar su restitución segura.
El caso se convirtió rápidamente en uno de los episodios policiales más alarmantes del año en Argentina, no solo por la violencia inicial, sino por las ramificaciones que podrían extenderse hacia estructuras de colaboración más complejas.
Corrientes vuelve así a enfrentar una pesadilla que remueve heridas recientes, mientras una familia lucha contra el tiempo y la incertidumbre más devastadora: no saber dónde está un niño de seis años.