En caso de sumar seis puntos, el equipo de Úbeda tendría prácticamente un pie adentro de la próxima ronda, aunque en ese escenario entraría en juego la diferencia de gol o los resultados de sus perseguidores. Si la cosecha es menor a seis unidades, Boca quedará condicionado a lo que hagan Cruzeiro y Universidad Católica, lo que obligaría a mirar de reojo el resto de los encuentros del grupo.
Por qué es determinante el partido ante Barcelona en Guayaquil
El duelo de esta noche en Ecuador es considerado una "parada clave" por el cuerpo técnico. Al enfrentar al rival que hoy aparece como el más débil de la zona, Boca necesita los tres puntos para aprovechar que Cruzeiro y Universidad Católica se sacarán puntos entre sí en esta cuarta jornada. Una victoria en Guayaquil le permitiría al Xeneize escalar posiciones y encarar los últimos dos compromisos con una ventaja matemática considerable.
El fixture de Boca: la fortaleza de La Bombonera como factor clave
Una de las mayores esperanzas para el pueblo xeneize radica en el calendario de cierre. Luego de la visita a Ecuador, el camino hacia los octavos de final se definirá íntegramente en condición de local. Esto representa una ventaja estadística notable, ya que Boca no pierde un partido por Copa Libertadores en La Bombonera desde diciembre de 2020, convirtiendo su estadio en un bastión casi inexpugnable.
Los partidos que le quedan a Boca en el Grupo D:
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Martes 5 de mayo (21:00): Barcelona SC vs. Boca (Ecuador)
Martes 19 de mayo (21:00): Boca vs. Cruzeiro (Argentina)
Jueves 28 de mayo (21:30): Boca vs. Universidad Católica (Argentina)
Con este cronograma, el objetivo primordial es volverse de Guayaquil con un triunfo que allane el terreno para las dos "finales" en casa. La misión de Úbeda es clara: recuperar terreno en el Grupo D y asegurar el boleto a octavos lo antes posible para evitar complicaciones en la última fecha del certamen más importante del continente.