En el marco del segundo juicio por la muerte de Diego Maradona, la audiencia de este martes sumó un testimonio clave para reconstruir el cuadro médico previo al fallecimiento.
Tras el testimonio del psicólogo Carlos Díaz, será el turno de los peritos que analizaron el cuerpo del ídolo. Buscan precisar la hora de muerte y las condiciones en las que falleció.
En el marco del segundo juicio por la muerte de Diego Maradona, la audiencia de este martes sumó un testimonio clave para reconstruir el cuadro médico previo al fallecimiento.
El médico forense Federico Corasanitti volvió a declarar tras el proceso anulado y aportó detalles sobre la intervención que realizó tanto en la autopsia como en la Junta Médica.
A pedido de los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren, el especialista organizó su exposición en dos partes. En ese contexto, repasó su trayectoria profesional, iniciada en 2009 en la Policía, y luego se enfocó en el procedimiento realizado el día de la muerte.
“Me llamaron a la 1 de la tarde para ir al lugar junto con todos los peritos”, explicó.
El forense describió el ambiente donde fue encontrado Maradona como un espacio con “poca iluminación, ventanas cubiertas con sábanas y cierto desorden”, donde había botellas, medicación y un inodoro portátil.
Según indicó, el exfutbolista estaba acostado boca arriba: “Le sacamos el cubrecama y revisamos que no tenga lesiones externas. Estaba en decúbito dorsal, con los miembros extendidos”.
Uno de los puntos más impactantes de su declaración fue la descripción de un “falso hongo de espuma” en la boca.
“Se produce cuando el aire de las vías respiratorias se mezcla con líquidos. Se observa en casos de asfixia o cuadros respiratorios graves”, detalló, y aclaró que en este caso no estaba vinculado a inmersión en agua.
Corasanitti también explicó los parámetros utilizados para estimar la data de muerte, como la temperatura corporal, el ambiente y el estado de las livideces, que aún eran móviles. A esto sumó la presencia de edema, detectado mediante el signo de Godet, que evidenció acumulación de líquidos en el cuerpo.
Finalmente, concluyó que Diego Maradona presentaba “edema pulmonar y generalizado”, además de ascitis, acumulación de líquido en el abdomen, un cuadro que refuerza la hipótesis de un deterioro progresivo en su estado de salud en las horas previas a su muerte.
Además de los dos forenses, también declararán otros especialistas convocados por las partes, quienes aportarán precisiones técnicas sobre el estado de salud de Maradona en sus últimas horas.
La declaración de Verónica Ojeda, expareja de Diego Maradona y madre de su hijo menor, se convirtió en uno de los testimonios más relevantes del juicio que investiga la muerte del exfutbolista. Apuntó directamente contra los profesionales de la salud, cuestionó las decisiones médicas y reveló la existencia de una grabación clave que ya fue incorporada al expediente.
Durante su exposición, Ojeda sostuvo que la decisión de avanzar con una internación domiciliaria fue impulsada por los médicos tratantes. “Ellos sugirieron la internación domiciliaria… nosotros dábamos el ok porque eran los profesionales”, afirmó en referencia a Leopoldo Luque y Agustina Cosachov.
En ese sentido, remarcó que Cosachov se iba a encargar de la medicación, mientras que el control general recaía en Luque. Además, reveló que decidió grabar una reunión clave en la clínica por recomendación legal: “Tengo la grabación de una hora y 45 minutos”, indicó. Su defensa solicitó que el material sea reproducido en el juicio.
Ojeda también puso el foco en la cirugía a la que fue sometido Maradona. “Cuando llego a la clínica me entero que lo iban a operar. ¿Cómo lo iban a operar si era un chequeo general?”, cuestionó, y aseguró que la decisión fue tomada por Luque.
Según su testimonio, la información sobre la intervención y el tratamiento posterior fue comunicada en una reunión, tras la cual se avanzó con la internación domiciliaria.
En otro tramo de su declaración, Ojeda describió el entorno que rodeaba a Maradona en sus últimos meses y lanzó una acusación contundente: “Las personas que vivían con Diego le daban marihuana y cerveza”, afirmó ante el tribunal.
También recordó el cumpleaños del exfutbolista en 2020, donde lo encontró ya acostado y en un contexto con muchas personas presentes, aunque “nadie quería entrar a la habitación”. Además, relató un episodio en el que lo acompañó a un club: “No estaba bien… estuvo 10 minutos y nos fuimos”.