“No solo me arruinaron el viaje de estudios, sino la vida”, aseguró la joven en sus redes sociales. Débora denunció este lunes en la Fiscalía de la ciudad de Rosario que fue violada durante su viaje de egresados en Bariloche.

“No solo me arruinaron el viaje de estudios, sino la vida”, aseguró la joven en sus redes sociales. Débora denunció este lunes en la Fiscalía de la ciudad de Rosario que fue violada durante su viaje de egresados en Bariloche.
Siete años le tomó a Débora romper el silencio y hablar de lo que ocurrió. Lo hizo por ella y por otras posibles víctimas. “Ya no tengo miedo. Estoy cansada del silencio. Hoy digo basta, y repito, por mí, y por todas”, asegura.
Débora se expresó a través de su cuenta de instagram y afirma que todavía sufre depresiones constante por lo que le pasó y que recién hace cuatro años pudo contarle a alguien lo sucedido. Ahora la acompaña el Colectivo Feminista de Arequito y una psiquiatra. “No pensé que mi caso se iba a viralizar tanto y eso me dio mucha fuerza”, expresó.
“Ya no tengo miedo. Estoy cansada del silencio. Hoy digo basta, y repito, por mí, y por todas”, escribió en su cuenta de Instagram. “Me costó un proceso interminable, no entendía que había pasado y en el momento lo normalicé”.
“Después, llegaron las enfermedades. Depresión, ansiedad, ansiedad social, parálisis del sueño, y una angustia interminable. Pesaba 40 kilos, las ganas de seguir adelante eran nulas. No sólo me habían arruinado el viaje de estudios, sino la vida”, relató Débora en un post que al poco tiempo se viralizó.
Débora contó en una radio local cómo fue el viaje a Bariloche donde fue abusada por un joven de Bombal. “Fuimos junto a varios chicos de otras escuelas, compartíamos el colectivo y el hotel. Una noche salimos todos y yo tomé dos copas de champagne y me sentí perdida”, manifestó.
“Cuando entré en la pieza me di cuenta que no era mi pieza, y vomité al lado del inodoro en un balde, y después me desmayé en la cama. Me desperté a las 8 de la mañana en mi propia cama sin bombacha con mis amigas al lado de la cama contándome que me llevaron ellas hasta la pieza”, completó.
Al día siguiente se descompuso en medio de la excursión.Tuve baja presión y sentía vergüenza de no saber qué había pasado. Un coordinador me llevó al hospital en la base del cerro, donde me inyectaron Buscapina y suero, y el médico me dijo que yo había tenido un coma alcohólico. Una amiga preguntó al chico de Bombal qué había pasado y él le dijo que habíamos tenido relaciones sexuales, pero yo no recordaba absolutamente nada. Las demás noches no salí, me quería volver a mi casa”.
“Fue un proceso largo, traté de naturalizarlo, asumí que fue una noche, y como estaba borracha, traté de culparme. Con el chico nos conocimos en el viaje, y me quedó su cara presente. Después me enfermé”, manifestó.
“En la facultad perdí años porque no podía bajar a tirar la basura, con parálisis de sueño, tengo problemas de retención de pis, aunque me avergüenza decirlo. La depresión fue subiendo, pero ahora estoy bien con el apoyo de mis amigas, la familia y hoy lo pude contar y ratificar con la denuncia”, aseguró.
“Es un proceso largo que se necesita atravesar con mucho apoyo, por lo que invito a que me escriban otras víctimas para ayudarlas y que sepan que no están solas”, concluyó.