Gatillo fácil

El caso Lucas Verón: una masacre policial en plena cuarentena va a juicio por jurados

Lucás Verón fue asesinado por una pareja de policías durante la cuarentena, en julio de 2020. Ahora van a juicio por jurados y podrían recibir perpetua. Además, serán juzgados otros policías y el primer fiscal que tuvo la causa, todos acusados de encubrimiento.
El caso Lucas Verón: una masacre policial en plena cuarentena va a juicio por jurados

A Lucas Verón lo persiguieron dos patrulleros sin luces ni sirenas y fue fusilado en el día en que cumplía 18 años, mientras circulaba con su moto por las calles de González Catán. Fue en la madrugada del 10 de julio de 2020, en los tiempos de la cuarentena más dura por el coronavirus. Su caso fue paradigmático: símbolo de lo que fue el control policial extremo en esa época, y de los excesos por parte de la policía.

Por el caso, una pareja de policías irá a la justicia, en un juicio por jurados.

El caso Lucas Verón: gatillo fácil y encubrimiento policial

En las primeras horas del 10 de julio de 2020, en la que festejaba su cumpleaños 18, Lucas Verón iba en su moto junto a su amigo Gonzalo rumbo a un kiosco situando en Calderón De La Barca y La Bastilla, en el barrio de Villa Scasso, para comprar unas gaseosas.

Sin embargo, en el trayecto, un patrullero con las luces y sirenas apagadas comenzó a perseguir a los jóvenes, según lo acreditado en la causa.

En la esquina de Achegas y Llerena, el vehículo policial, ocupado por los agentes de la policía bonaerense Ezequiel Benítez y Cintia Duarte, embistió a Lucas y a Gonzalo por detrás, provocando que ambos cayeran al suelo. Por miedo y aún con los golpes por la caída, ambos comenzaran a correr.

Pero allí, aparentemente el policía que manejaba la patrulla, Benítez, descendió y efectuó entre dos y tres disparos con su arma reglamentaria calibre 9 milímetros, uno de los cuales impactó en Verón.

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De acuerdo a los voceros judiciales, los efectivos huyeron de la zona sin dar aviso, mientras que Lucas cayó al piso gravemente herido, por lo que su amigo fue a avisarle a la familia, que lo llevó al Hospital Simplemente Evita, donde finalmente falleció.

A pesar de las maniobras para encubrir el caso y las falsas acusaciones sobre Lucas y Gonzalo, los policías Duarte y Benítez fueron detenidos y ahora van a juicio por "homicidio agravado por ser cometido por un miembro de una fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego" en el caso de Lucas, y por la "tentativa de homicidio" en el caso de Gonzalo.

Lucas Verón: juicio a los policías y al fiscal

Por el caso, además de la pareja de policías, también habrá otros dos juicios por encubrimiento. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) que acompañó legalmente a la familia y denunció un encubrimiento por parte del fiscal de instrucción Juan Pablo Tahtagián y los compañeros y superiores de fuerza de los acusados.

Los oficiales acusados de encubrir el hecho son el comisario y segundo jefe Departamental de La Matanza, Diego Ocampos; el subcomisario Daniel Quinteros y la oficial subayudante María Giselle Genez.

Según expresaron en un comunicado desde la CPM, Tahtagián, Ocampos, Quinteros y Genez, "adulteraron pruebas y amenazaron a Gonzalo para que se autoincrimine para desviar la investigación".

Es por esto que también se esperan otros dos juicios en torno al hecho: uno por encubrimiento hacia los efectivos y otro por la actuación del fiscal Tahtagián, aunque ninguno de ellos tiene fecha de inicio.

En el medio de la burocracia judicial, la madre de Lucas espera justicia: "A mi hijo me lo fusilaron en el suelo. Queremos que reciban la prisión perpetua. Queremos algo justo", dijo la mujer en una entrevista reciente con Télam, aunque reconoció angustiada: "Todos sabemos que por más que le den veinte años, la vida de mi hijo no la van a devolver. Pero al menos que paguen lo que hicieron".

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