Un mes después, según amplió la funcionaria judicial, el hombre fue nuevamente denunciado por "violar la orden de restricción" impuesta por la Justicia, que en este caso lo imputó por "desobediencia".
En tanto, el año pasado se recibió la tercera denuncia, en ese caso realizada por su hija Milagros por "amenazas de muerte", añadió la fiscal.
Croppi consideró que esas denuncias "no ameritaba la detención" de Bottone: "Estas causas de amenaza simple y de desobediencia policial no ameritan la aprehensión de una persona", afirmó la fiscal al justificar la libertad del femicida.
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Los hechos que llevaron al asesinato y al suicidio
El hecho ocurrió ayer a la mañana en General Paz al 3.000, del barrio capitalino Alta Córdoba, cuando el hombre ingresó a la vivienda de su expareja y de su hija cuando ninguna se hallaba en el lugar.
Cuando madre e hija llegaron y se encontraron con Bottone, quien estaba violando la última perimetral que le prohibía acercarse al domicilio, se generó una fuerte discusión entre el hombre y Martínez, quien comenzó a ser golpeada en el rostro con la culata de un arma que llevaba el atacante, según detallaron fuentes de la investigación.
En ese contexto, la hija de ambos intercedió para defender a su madre y hacer cesar la agresión de su padre, quien le efectuó un disparo que impactó en la garganta de Milagros y le provocó la muerte, añadieron los voceros.
Tras ello, Bottone, con la misma arma, se mató de un tiro en la cabeza.
Martínez logró activar el botón antipánico y a los pocos minutos se hizo presente en el domicilio la policía, que dispuso el traslado de las dos mujeres al Hospital de Urgencias, donde los médicos le practicaron maniobras de reanimación a Milagros, aunque sin resultados.