juan-ignacio-sequeiras
Juan Ignacio Sequeiras se encontraba internado en el Hospital Durand. (Foto: redes)
Mientras el personal médico intentaba reanimar a Juan Ignacio durante más de 30 minutos, el jefe de terapia intensiva retiró a la mujer del lugar y la entregó a la Policía. Sin embargo, los esfuerzos por salvar al paciente fueron inútiles.
“Nos dijeron que no sabían qué hacía esa persona ahí”, explicó Germán. Según el relato de la familia, la mujer sería una paciente con problemas de salud mental que habría ingresado sin autorización al área crítica del hospital.
La principal incógnita que ahora intenta resolver la investigación es si la presencia de esa mujer tuvo relación directa con la muerte del paciente.
Las dudas de la familia y las contradicciones
La familia de Juan Ignacio asegura que existen contradicciones entre lo que informó el Ministerio de Salud porteño y lo que les explicaron los médicos del hospital.
Desde la cartera sanitaria señalaron que el hombre estaba “extubado” al momento del fallecimiento. Sin embargo, Germán sostuvo que su padre seguía conectado a respiración mecánica minutos antes de morir. “Mi hermano lo vio 15 minutos antes y estaba intubado, en coma inducido y con asistencia respiratoria”, afirmó.
Además, cuestionó cómo una persona ajena al área pudo llegar hasta terapia intensiva sin ser detectada. “Para llegar ahí tuvo que caminar más de 150 metros. No entendemos cómo pasó”, remarcó.
Quién es la mujer hallada junto a la cama del paciente
Las versiones sobre la identidad de la mujer son múltiples y todavía no hay confirmación oficial. Según relató la familia, primero les dijeron que era una indigente. Después, la Policía les habría informado que se trataba de una paciente psiquiátrica que se había escapado de otros hospitales.
También circuló otra hipótesis: que sería una persona vinculada laboralmente al hospital y que atravesaba una crisis de salud mental.
El cuerpo de Juan Ignacio Sequeiras continúa en la morgue judicial y la causa busca esclarecer dos preguntas centrales: cómo murió el paciente y cómo una mujer ajena al sector pudo ingresar hasta su habitación en terapia intensiva.