“Yo siempre le decía que se cuide, que se acuerde de Fernando (por Báez Sosa, asesinado por una patota en 2020 en Villa Gesell). Era lo más tierno que vi en la vida. Muy dulce. Te daba esos abrazos de oso y me contaba todo”, relató la mujer, conmocionada, quien prefirió no realizar velatorio de los restos de su hijo.
“Todavía no caí (…) No lo puedo creer”, concluyó entre lágrimas y acompañada de su abogado Adrián Rodríguez Díaz.
Luego, cerca de las 17.20 partió una larga caravana de más de 50 autos particulares y unas 15 motocicletas desde el centro de Santa Teresita hacia la vecina Mar de Ajó, la cual fue acompañada por personas de a pie que se acercaban a los vehículos al paso de los mismos.
Entre los automóviles se hallaba uno de color blanco, en el que viajaba la hermana de Tomás, llamada Camila, con el cuerpo afuera de la ventanilla portando una bandera en la que decía "Aguante Tellito, Te amo, gordo".