A partir de los primeros elementos encontrados en la vivienda, los investigadores comenzaron a trabajar sobre la hipótesis de un presunto filicidio seguido de suicidio. (Foto: La Gaceta)
La carta que encontraron en la vivienda
Durante el procedimiento, los investigadores encontraron una carta escrita de puño y letra por Sosa. En el texto, el hombre habría explicado los motivos que lo llevaron a tomar la decisión y aseguró que su hijo no había sufrido.
Según explicó el fiscal, el niño tenía autismo severo y habría recibido pastillas antes de la muerte. “Aparentemente le habría dado unas pastillas a su hijo de 8 años, que sufría un autismo severo, y él confiesa en esa carta que le dio las pastillas y luego de ello procedió a quitarle la vida, ya que no podía seguir cuidándolo. Aparentemente, era el único que lo cuidaba, y estaba llamado a Córdoba por un tema penal. O sea que se terminaba el arresto domiciliario”, señaló Sale.
En la carta, Sosa habría escrito “Mi hijo no sufrió, lo más importante de mi vida es mi hijo. Lo más caro de mi vida es mi hijo y tuve que hacer esto. Le di todas las pastillas y no sintió nada, se durmió”.
El fiscal también indicó que el hombre habría manifestado que tomó la decisión porque no podía soportar que nadie cuidara al niño.
El arresto domiciliario que cumplía el hombre
Sosa se encontraba bajo arresto domiciliario por una causa penal en Córdoba. Según explicó Sale, tenía una citación para viajar a esa provincia y la situación podía derivar en el final de la prisión domiciliaria.
“Estaba citado a viajar para un juicio. Aparentemente no se hacían cargo del chiquito y él era el único que estaba a cargo, pero no podía salir de su casa y el nene necesitaba salir, ir a caminar, recrearse”, sostuvo el fiscal.
El investigador detalló además que Sosa no podía salir de la vivienda ni siquiera para llegar a la vereda, una restricción que dificultaba las actividades del niño cuando estaba bajo su cuidado.
Según la investigación, el hombre se había separado hacía dos meses de la madre del menor y ambos ya no mantenían diálogo.
En otra parte de la causa, se indicó que Sosa cumplía la prisión domiciliaria en el marco de una investigación por presunta asociación ilícita y supuestos vínculos con el narcotráfico en Córdoba. Su permanencia en el domicilio era controlada mediante un teléfono fijo.
“Seguramente lo iban a venir a buscar, pero le deben haber notificado que se terminaba la domiciliaria”, estimó Sale.
Los peritajes y las autopsias
Los peritos continuaron trabajando en la vivienda para levantar pruebas y tomar declaraciones que permitan determinar con precisión cómo ocurrieron las muertes.
El cuerpo de Sosa fue encontrado con signos de ahorcamiento, mientras que el del niño estaba sobre una mesa. De todos modos, la Justicia aguarda los resultados de las autopsias para establecer las causas de muerte y avanzar en la reconstrucción del episodio.
Los procedimientos periciales finalizarán durante la tarde y las autopsias están previstas para el miércoles.