La causa judicial se originó a partir de los hechos registrados dos días atrás, cerca de las 5:00 de la madrugada, cuando Candela salió corriendo del departamento de Facundo Moyano y caminó de manera errática a contramano por las calles de Barrancas de Belgrano. Las cámaras de seguridad del sector registraron el momento en que el dirigente intentaba retenerla mientras ella buscaba zafarse y huir del lugar.
Tras ser excarcelado, la Justicia le impuso a Moyano una orden de restricción perimetral que le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de la víctima, así como entablar cualquier tipo de contacto por vías telefónicas o digitales, bajo apercibimiento de volver a prisión. Pese a estas restricciones, trascendieron versiones sobre presuntos intentos de comunicación hacia la joven a través de líneas no oficiales.