Inseguridad

Hartos de la inseguridad en Rosario, ahora encadenan sus autos a los árboles para que no se los roben

Los vecinos no sólo atan sus autos a los árboles: también les sacan las baterías y las ruedas para evitar que se las lleven.
Vecinos de Rosario sacan las llantas de sus autos para que no se las roben por las noches

Vecinos de Rosario sacan las llantas de sus autos para que no se las roben por las noches

En la zona oeste de la ciudad de Rosario, un grupo de vecinos decidió tomar una drástica decisión debido a los constantes hechos de inseguridad: encadenar todos los días sus autos a los árboles para evitar que sean robados. Algunos incluso les sacan las ruedas y las baterías por las noches, así duermen más tranquilos.

“Lo hago porque quiero dormir tranquilo a la noche para poder descansar”, dijo uno de los vecinos de Derqui y Donado, quien implementó la tediosa rutina hartó de ser víctima de robos todo el tiempo.

Pablo, vecino de la zona, en declaraciones para el medio local Rosario 3, contó que la semana pasada le robaron una camioneta Ford-100 que estaba estacionada en la puerta de su casa.

Estos muchachos me arruinaron, soy sostén de familia. Ofrezco recompensa para quien tenga información de la camioneta”, afirmó, y recalcó que la camioneta era su herramienta de trabajo ya que es fletero.

Una rutina tediosa

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Horacio es otro de los vecinos que empezaron a sacarle ruedas al auto luego de que le robaran la batería. “No me queda otra que venir y hacerlo. También saco la batería, ese robo es más normal”, explicó.

“El robo de baterías es normal, a mí ya me la sacaron una vez. Veo que el modus operandi es que te sacan el auto a la rastra, entonces le saqué una rueda. Y si esto no es suficiente, le sacaré otra”, indicó, y agregó: “Lo hago porque quiero dormir tranquilo a la nocher".

Chipi, dueño de un taller mecánico del barrio, ya hizo parte de su rutina sacarle las ruedas a todos los autos antes de irse a su casa. “Acá los vecinos encadenan los vehículos, a una columna, a un árbol, al diferencial del vehículo. Yo no me quedo tranquilo, nos levantamos a la madrugada con mi señora y miramos por la ventana si están los autos”, señaló.

No se puede vivir más. La traba para el volante ya no es segura, se lo llevan igual”, concluyó.

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