“Necesitamos que responda con el mayor grado de detalle posible. Por sus ‘no me acuerdo’ parece que estuviera eludiendo respuestas”, le advirtió el presidente del tribunal, Alberto Gaig, quien incluso le recordó que estaba declarando bajo juramento. Monona respondió que intentaba decir la verdad, pero que no lograba recordar muchos de los episodios consultados.
El dramático relato sobre las últimas horas de Maradona
Rodríguez explicó que trabajó para Maradona durante la pandemia y parte de los meses previos. Su tarea consistía en limpiar la vivienda y preparar las comidas que el exfutbolista le solicitaba.
Durante su declaración también recordó los momentos posteriores a la descompensación que terminó con la muerte del exjugador. Aunque inicialmente manifestó que no quería hablar de ese día porque le generaba tristeza, finalmente accedió a relatar lo ocurrido.
Según contó, aquella mañana los profesionales que debían suministrarle la medicación ingresaron a la habitación y observaron que Maradona no reaccionaba. “Entramos todos y tratamos de hacerle reanimación”, declaró.
La mujer aseguró que participó activamente de las maniobras de RCP junto a la psiquiatra Agustina Cosachov, la enfermera Dahiana Madrid y personal de seguridad. “Yo le hacía respiración boca a boca y nos íbamos turnando”, afirmó ante los jueces.
Luego relató que un médico vecino y varios equipos de emergencia continuaron con los intentos de reanimación hasta que finalmente se confirmó el fallecimiento del exfutbolista.
La pregunta clave que no pudo responder
Uno de los momentos más tensos de la audiencia ocurrió cuando el fiscal le preguntó cuál había sido la última vez que vio con vida a Maradona. La cocinera respondió que fue la noche anterior al fallecimiento, cuando el ex jugador le pidió un té y unos sándwiches antes de recibir la medicación. Sin embargo, no pudo precisar horarios ni detalles adicionales.
Ante esa situación, el juez Alberto Gaig intervino nuevamente y le recordó la importancia de su declaración en un proceso donde siete personas están acusadas por presunto homicidio. “Estamos en un juicio y hay siete personas acusadas. Tiene que hacer un esfuerzo para recordar”, le señaló.
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La cocina de la casa donde murió Maradona. (Foto: archivo)
Incluso el magistrado le preguntó si mantenía vínculos laborales o personales con integrantes del entorno de Maradona. Monona respondió que trabaja actualmente en una fábrica de calzado, aunque confirmó que Maximiliano Pomargo es el padrino de su hija.
Más dudas que certezas
Lejos de aportar definiciones contundentes, la declaración dejó numerosos interrogantes abiertos. La testigo tampoco pudo precisar aspectos relevantes de la rutina alimentaria de Maradona ni confirmar algunos episodios que forman parte de la investigación.
Entre ellos, la preparación de los camarones que habría consumido el exfutbolista durante su estadía en Tigre y que, según otras declaraciones, le provocaron una descompostura que motivó la intervención del médico clínico imputado Pedro Di Spagna.
Lo único que sí sostuvo con claridad fue que ella cocinaba lo que Diego pedía y que gran parte de las comidas elegidas por el exfutbolista no respondían a una dieta especialmente saludable.