Según los fiscales Juan Martín Bogado, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez, ese día, después de las 08.00 horas, Emerenciano Sena y Marcela Acuña se ausentaron deliberadamente de su hogar en la calle Santa María de Oro N°1460, y crearon "un ambiente propicio" para que su hijo perpetrara el homicidio en una habitación de la planta baja.
De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, a las 09.14 horas, César llevó a Cecilia Strzyzowski a la residencia familiar donde, "aprovechando la relación desigual de poder y la dependencia económica de Cecilia, la asesinó".
Luego, bajo indicaciones de Emerenciano y Marcela, José Gustavo Obregón, mano derecha de la familia, llegó a la vivienda en su vehículo. Alrededor de las 19.27 horas, junto a César, cargaron el cuerpo de Cecilia en la cajuela de la camioneta Toyota Hilux blanca de César.
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El poderoso Clan Sena, durante un encuentro familiar (Foto: archivo).
Minutos más tarde, transportaron el cuerpo al campo "Rossi", ubicado en la zona rural de Puerto Tirol, escoltados por un Citroën C4. En ese lugar, César y Obregón incineraron los restos para destruir cualquier evidencia incriminatoria y se retiraron alrededor de las 21.
Pero eso no fue todo. Los fiscales creen que Gustavo Melgarejo y Griselda Lucía Reinoso, encargados de la vigilancia del campo "Rossi", permanecieron allí durante la noche para asegurarse de que el fuego se mantuviera encendido.
Además, entre el 3 y el 6 de junio de 2023, Fabiana González, persona de confianza de Marcela Acuña, limpió áreas específicas de la residencia familiar y gestionó la donación y traslado de una cama y un colchón con restos de sangre de Cecilia, para eliminar cualquier evidencia que los implicara.
Para cerrar, el 6 de junio de 2023, José Gustavo Obregón compró bolsas de consorcio en un supermercado y las llevó al campo "Rossi" para eliminar más pruebas incriminatorias.
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La casa de los Sena, donde ocurrió el crimen (Foto: archivo).
Posteriormente, tras una intensa búsqueda por los ríos y arroyos de la zona, se encontraron restos de huesos, pero fue imposible determinar si los mismos pertenecían a la joven, ya que estaban deteriorados por la acción del fuego. Sin embargo, aunque no hay certezas del paradero del cuerpo, los investigadores cuentan con un dato certero.
"Los huesos son humanos y corresponden a un mismo cuerpo, a una persona adulta, aunque no se pudo diferenciar el sexo. Lo que sí tenemos como característico, que es un indicio fuerte de que es el cuerpo de ella, es que del río se extrajeron restos óseos humanos junto a un dije de Cecilia, que fue peritado y analizado con fotografías", explican fuentes de la causa a este portal.
Mientras tanto, los Sena esperan tras las rejas el juicio en su contra. Semanas atrás, se supo que César y Emerenciano se reencontraron en el Complejo Penitenciario I de Resistencia, en una reunión que duró más de una hora.