Una arquitecta, embarazada de ocho meses, sufrió un violento asalto en su casa, a la que un grupo de delincuentes ingresó por la fuerza. Allí, la amordazaron, ataron, golpearon y amenazaron con patearle su vientre para causarle la pérdida del bebé si no les decía dónde estaba el dinero.












