Al ver que la niña no reaccionaba, la niñera llamó inmediatamente a la policía y a los servicios médicos de emergencia. En su declaración, aseguró que no entendía el origen de los moretones en la cabeza de la bebé y que, aunque esta seguía respirando, no podía despertarla.
Vivian fue trasladada de urgencia al Hospital Infantil de Dayton en avión sanitario. Allí, los médicos realizaron un diagnóstico devastador: la bebé tenía una fractura en el cráneo, específicamente en la parte posterior de la cabeza, además de un hematoma subdural causado por un fuerte impacto. Los especialistas describieron las lesiones como resultado de un "impacto masivo".
A pesar de los esfuerzos médicos y las intervenciones para intentar salvarle la vida, Vivian Gardner falleció el 19 de diciembre, dos semanas después del ataque.
Michael Mayor, quien en principio fue arrestado como principal sospechoso por ser la última persona con la bebé antes del incidente, no tardó en confesar el ataque. Según su testimonio, su intención inicial era simplemente calmarla, pero su frustración escaló hasta cometer un acto de violencia brutal. Su confesión confirmó los peores temores de la investigación.
Tras la muerte de Vivian, Mayor enfrenta cargos de agresión criminal y de poner en peligro a menores, delitos que lo mantienen detenido en una cárcel del condado de Miami, en espera de la próxima audiencia judicial. Aunque los detalles del proceso aún no han sido revelados, las pruebas en su contra son contundentes.
El caso de Vivian Gardner ha generado una profunda indignación en la comunidad local y en todo el país. La brutalidad de los hechos y la vulnerabilidad de la víctima han provocado reacciones de repudio generalizadas. Organizaciones y activistas en defensa de los derechos de los niños han levantado su voz para exigir justicia en este caso y trabajar en la concienciación sobre los riesgos del maltrato infantil.
Mientras la familia de Vivian enfrenta un duelo desgarrador, este caso se suma a una lista de episodios de violencia que invitan a reflexionar sobre la necesidad de proteger a los menores en situaciones de cuidado y denunciar señales de maltrato en los entornos más cercanos.