La secuencia quedó registrada alrededor de las 22.35. Las imágenes muestran cómo la adolescente llega en remise hasta el lugar. El conductor declaró que fue el propio sospechoso quien salió a recibirla y le pagó parte del viaje en efectivo.
Luego, ambos ingresaron juntos a una vivienda que los vecinos describen como un “aguantadero” donde solían reunirse distintas personas para consumir alcohol, mirar partidos de fútbol y, según testimonios recolectados por la Justicia, también consumir estupefacientes.
El dato que encendió aún más las alarmas es que, hasta el momento, no existe ninguna imagen de Agostina saliendo de ese lugar.
Las contradicciones que complican al detenido
El principal sospechoso, Claudio Gabriel Barrelier, declaró ante los investigadores que había visto a la adolescente apenas durante 15 minutos y sostuvo que luego ella se subió a un “auto rojo” para encontrarse con un supuesto novio. Sin embargo, las cámaras de seguridad contradicen gran parte de su relato.
“Dijo que nunca habían ingresado al domicilio y el video demuestra claramente que sí entraron juntos”, explicó Alejandro Pueblas, cronista de A24, que sigue el caso desde Córdoba.
Además, la Justicia no logró encontrar registros que confirmen la existencia del supuesto vehículo rojo mencionado por el acusado.
Por ese motivo, los investigadores comenzaron a revisar cámaras de seguridad de toda la zona para determinar si efectivamente Agostina salió del lugar o si hubo movimientos sospechosos posteriores.
Agostina Vega cámara de seguridad 2
Apareció la última imagen de Agostina Vega con vida: el video de la reveladora cámara de seguridad. (Foto: A24.com)
El teléfono que podría ser clave
Otro de los elementos centrales de la investigación es el celular del detenido. La Justicia secuestró el dispositivo, pero el hombre se negó a entregar la clave de acceso. Ahora los peritos intentan recuperar conversaciones, audios efímeros y mensajes de WhatsApp que mantuvo con la adolescente antes de la desaparición.
Según trascendió, ambos venían comunicándose desde hacía tiempo y existen sospechas de que Agostina borraba parte de las conversaciones.
Los investigadores también intentan recuperar audios de reproducción única y mensajes temporales que podrían resultar determinantes para entender qué vínculo mantenían.
La hipótesis de una red de trata
Con el avance de las horas, la investigación empezó a orientarse hacia un escenario todavía más grave. Fuentes judiciales reconocieron que se analiza la posible participación de otras personas y no descartan una conexión con una red de trata de personas o explotación sexual.
De hecho, el fiscal ordenó una serie de allanamientos simultáneos y ya se realizaron al menos 17 procedimientos en distintos puntos de Córdoba. “La Justicia considera que podría haber más personas involucradas”, revelaron desde la investigación.
El detenido, además, tendría antecedentes por hechos vinculados a mujeres y privación ilegítima de la libertad. Vecinos de la zona aseguraron que tiempo atrás otra mujer habría escapado del mismo domicilio atada con precintos y pidiendo ayuda.
Un “aguantadero” bajo sospecha
La vivienda donde Agostina fue vista por última vez aparece ahora como uno de los puntos más oscuros del caso. Los vecinos describen el lugar como una casa donde entraba y salía mucha gente, especialmente durante reuniones relacionadas con partidos de fútbol y encuentros nocturnos.
Según trascendió, distintas personas tendrían llave del inmueble. En las últimas horas, perros rastreadores detectaron olor compatible con la adolescente en una de las camas ubicadas en la parte trasera del domicilio.
Ese dato profundizó todavía más las sospechas sobre lo que pudo haber ocurrido dentro de la propiedad.
Las críticas por la demora judicial
Mientras continúa la búsqueda, la familia de Agostina cuestionó con dureza el accionar de la Justicia y reclamó explicaciones por la demora en los allanamientos y la activación de la Alerta Sofía. La desaparición ocurrió el sábado por la noche, pero el operativo tomó verdadera magnitud recién varios días después.
“¿Cómo no allanaron antes el lugar si ya tenían el recorrido del celular y el relato del remisero?”, cuestionaron allegados a la familia.
También generó polémica la decisión inicial de no activar inmediatamente la Alerta Sofía. El fiscal explicó que en un primer momento no consideraron que la adolescente estuviera en “riesgo inminente”, aunque esa postura fue duramente cuestionada tanto por la familia como por especialistas.
Una ciudad movilizada por la desaparición
Con el paso de los días, la imagen de Agostina comenzó a aparecer en distintos puntos de Córdoba. Vecinos, organizaciones y familiares pegaron carteles con su foto y difundieron intensamente la búsqueda en redes sociales.
La preocupación crece a medida que pasan las horas y la investigación suma más interrogantes que respuestas.
Mientras tanto, la Justicia intenta reconstruir minuto a minuto qué ocurrió desde que la adolescente ingresó al domicilio donde fue vista por última vez. Por ahora, el hombre de 32 años continúa detenido y cada nuevo elemento incorporado a la causa parece complicarlo aún más.