Para los compañeros de la línea 60 el fallecimiento de Santillán, el tercero en la empresa, "no fue una desgracia sino el resultado de una política sanitaria deficiente que arriesga la salud". Con esto en vista, reiteraron su petitorio de ser vacunados.
"Los delegados y los trabajadores de Monsa línea 60 rechazan esa medida (...) y cortamos puentes de forma coordinada con otras líneas para demandar su inclusión en el plan de inmunización. Pero no hubo hasta hoy respuestas satisfactorias", enfatizaron.
Por último, exigieron la aplicación de protocolos estrictos, que se dispense al personal de riesgo y que se incluya a los trabajadores de la actividad en el plan de vacunación.