La víctima recordó que una de las mujeres se hacía llamar “Flor”, tenía cabello oscuro y aproximadamente 30 años. Otra era rubia con un tatuaje de San La Muerte en su brazo derecho y una corona en un dedo, mientras que la tercera tenía cabello colorado y era la más joven del grupo.
La pista clave: la venta de los objetos robados
Días después del robo, la víctima encontró en redes sociales algunos de sus instrumentos musicales a la venta. El perfil de la vendedora se vinculó con un número de teléfono, y al investigarlo, se descubrió que pertenecía a una manicura.
El rastreo de llamadas permitió a los investigadores reconstruir el recorrido de las sospechosas, quienes se movieron entre Palermo, Tigre y Villa Lugano la madrugada del robo. Finalmente, el Renault Sandero fue hallado abandonado en Villa Lugano.
Así fue la detención de la policía
A través del análisis de cámaras de seguridad y tareas de inteligencia encubiertas, los investigadores confirmaron que Micaela Garrido trabajaba en la PFA, en la Terminal de Ómnibus de Retiro. Con esta información, efectivos de la policía bonaerense y de la División Asuntos Internos de la PFA procedieron a su detención en su puesto de trabajo.
Por su parte, las autoridades intentaron capturar a la “viuda negra” de cabellos colorados en un domicilio de Villa Lugano, pero el operativo no tuvo éxito. La investigación sigue en curso para dar con las otras integrantes de la banda.