Los investigadores dudan de que la adolescente haya actuado sola. La ferocidad del ataque y el traslado del cuerpo hasta el lugar del entierro hacen presumir la intervención de otra persona. De hecho, fue detenido su novio de 24 años por encubrimiento, aunque esa imputación podría modificarse. En la escena también fue hallada una maza que podría ser el arma homicida, aunque no tenía rastros de sangre.
Uno de los móviles que se investigan es si la mujer se oponía a la relación de su hija y de su novio, por la diferencia de edad.
Los médicos estimaron que los golpes en la cabeza provocaron la muerte de Scrazzolo. El cuerpo también exhibía lesiones abdominales cuya antigüedad aún no fue determinada y un dedo meñique dislocado, probablemente al intentar defenderse.
Mientras tanto, la menor quedó a disposición del área de Niñez y bajo resguardo, sin haber sido formalmente detenida. La fiscal de género Lorena González mantiene reserva sobre los avances y ordenó peritar cámaras de seguridad y teléfonos para reconstruir las horas previas al femicidio. En el cuarto de la víctima se detectaron manchas de sangre en las paredes y el colchón, lo que refuerza la hipótesis de que allí se cometió el crimen.