Al parecer, el joven conocía sus movimientos cotidianos, aparecía en los lugares que ella frecuentaba y la contactaba a través de perfiles falsos y distintos números de teléfono. Lo que al principio eran mensajes aislados se fue transformando en amenazas de muerte y episodios de violencia cada vez más frecuentes.
Nieva no tiene un oficio fijo y trabaja ocasionalmente como taxista con el vehículo de su padre.
La denuncia y la restricción ignorada
En febrero de este año, la joven radicó una denuncia formal. En ese momento, hubo allanamientos en los que se secuestraron celulares y el vehículo que utilizaba el acusado. La Justicia dictó una restricción de acercamiento, pero Nievas la habría incumplido en reiteradas oportunidades.
Tras la viralización del video, la Policía logró ubicar y detener a Nieva. Actualmente permanece alojado en una comisaría de Concepción mientras avanza la investigación sobre su responsabilidad en los reiterados hechos de violencia denunciados.