Luego, el ladrón le pidió las llaves de un auto y otra moto que estaban fuera del negocio, pero no eran de Mansilla, por lo que no tenía las llaves. Acto seguido, el delincuente le pidió su celular, y la mujer le pidió a su hija que le diera el suyo. Cuando el ladrón intentó agarrar el celular, este cayó debajo del mostrador.
Sin las llaves y sin el celular, pero con el dinero de la caja registradora y unos 7 kilos de carne, los delincuentes abandonaron el local y se dieron a la fuga.
Mansilla salió tras ellos, se subió al auto y los siguió por un rato, hasta que se encontró con unos policías a los que les pidió ayuda, pero estos le respondieron que fuera a hacer la denuncia correspondiente a la comisaría.
La investigación del caso quedó a cargo de la fiscal Melissa Deroy, quien dio intervención a la Brigada Interna y a efectivos de Robos y Hurtos de la mencionada dependencia. Además, solicitaron las filmaciones de las cámaras de seguridad.