Se casaron a fines de 2009, luego de dos años de noviazgo. Por esos días, los padres de Wanda, Jorge y Beatriz, comenzaron a notar cambios en la conducta de sus nietos, los hijos de Wanda, que vivían junto al músico y su esposa en Mataderos. Los chicos, de entonces 5 y 7 años, se mostraban decaídos y se encerraban. Algunos detalles puntuales llamaron la atención de sus abuelos. Uno de los nenes, por ejemplo, empezó a presentar el cuaderno de la escuela en mal estado, y a apretar el lápiz cada vez que escribía, hasta romperlo.
Preocupados, Jorge y su mujer decidieron pedir asistencia para los nenes en al área de Familia del Gobierno. No fue el único indicio de la violencia que la joven y sus hijos sufrían. Por entonces, Eduardo Vázquez tenía una denuncia en Morón porque había amenazado a la ex pareja de Wanda con quemarle el coche. Beatriz, además, había escuchado al ex baterista discutir en diferentes ocasiones con su hija, pero no podía advertir lo que la chica vivía debido al distanciamiento que el músico imponía al resto de sus allegados.
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Beatriz Regal y Jorge Taddei. Fuente: Télam.
La última vez que los Taddei vieron a su hija con vida fue días antes del femicidio. Toda la familia se había juntado a comer una “raviolada” por el cumpleaños de Beatriz. “Wanda estaba contenta”, recuerda Jorge, y recalca una frase para ejemplificar cómo "trabajaba" Vázquez a nivel psicológico. “Ese día, ella le dijo a mi hermana: ‘Tía, ¿vos viste algún matrimonio más feliz que el nuestro? Luego, se comprobó que en esa pareja había violencia de género”, detalla.
El ataque que terminó en femicidio ocurrió el 10 de febrero de 2010. Ese día, el baterista volvió a su casa, discutió con la joven y la prendió fuego. Wanda Taddei ingresó a la guardia del Hospital Santojanni con el 60 por ciento del cuerpo quemado. Falleció el 21 de ese mes debido a los daños en sus vías respiratorias y las infecciones que tenía en las heridas. En los meses posteriores al crimen, hubo, además, reportes de 50 mujeres que también murieron quemadas vivas, según datos del Observatorio de Femicidios de La Casa del Encuentro.
A pesar del dolor, la muerte de Wanda fue el inicio de un largo proceso judicial para su familia. Vázquez fue declarado culpable en 2012 por "homicidio agravado por el vínculo" atenuado por "emoción violenta", por el cual el Tribunal Oral en lo Criminal 20 le dio una pena de 18 años. Sin embargo, tras las apelaciones de la fiscalía y la querella, el caso fue analizado por la sala IV de la Cámara de Casación Penal, que descartó el argumento, revocó la sentencia y le dictó la prisión perpetua, decisión confirmada después por la Corte Suprema.
La figura de “emoción violenta” como atenuante quedó en el centro del debate. En rigor, a finales de 2012 se aprobó la Ley 26791 que modificó el artículo 80 del Código Penal para establecer una pena de prisión perpetua "a quien matare a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediando violencia de género", y a quien cometa un asesinato "por placer, codicia, odio racial, religioso, de género". De ahí que en 2013 la Cámara de Casación desestimara el atenuante en el caso de Wanda.
¿Cómo se encuentra Eduardo Vázquez?
Eduardo Vázquez cumple su condena en el penal de Ezeiza, donde, según pudo saber A24.com, toma clases de piano y escribe un libro autobiográfico que incluiría palabras del Papa Francisco, con quien mantiene relación. “Sabemos que los únicos derechos que los presos pierden es el derecho a la libertad, después tienen derecho a ser personas y mejorar su vida. Nosotros eso lo entendemos, pero queremos que se cumpla la sentencia que se le dio”, afirma Jorge.
Mientras tanto, el padre de Wanda y su mujer recuerdan a la joven todos los días y luchan contra la violencia de género con charlas por todo el país. “Hace 12 años nosotros somos militantes de la causa”, explica Jorge, y recalca: “Estamos permanentemente en la lucha”. Los hijos de Wanda hoy tienen 17 y 19 años. “Siempre, cuando nos reunimos, nos acordamos de ella”, concluye Jorge.