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"Se quebró y lloró": la escena dentro de la casa donde investigan el crimen de Agostina Vega

La investigación por el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó en las últimas horas un nuevo elemento que llamó la atención de los investigadores. Se trata del testimonio de Matías, un hombre que alquilaba una habitación dentro de la vivienda de Claudio Barrelier, señalado como el principal sospechoso del femicidio.

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Se quebró y lloró: la escena dentro de la casa donde investigan el crimen de Agostina Vega

La investigación por el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó en las últimas horas un nuevo elemento que llamó la atención de los investigadores. Se trata del testimonio de Matías, un hombre que alquilaba una habitación dentro de la vivienda de Claudio Barrelier, señalado como el principal sospechoso del femicidio.

Con el levantamiento del secreto de sumario, comenzaron a conocerse detalles de las declaraciones incorporadas al expediente. Entre ellas aparece el relato de este inquilino, quien describió cómo encontró al acusado durante la noche en la que se descartaron los restos de la menor y cuál fue la actitud que mantuvo frente a quienes estaban en la casa.

La declaración, realizada ante el fiscal que lleva adelante la causa, aporta una reconstrucción sobre las horas posteriores a la desaparición de Agostina y permite conocer el estado emocional que habría mostrado Barrelier mientras la búsqueda de la adolescente continuaba.

Según explicó Matías, el episodio ocurrió el lunes 25 de mayo, una jornada considerada clave dentro de la investigación debido a que ese mismo día fueron encontrados los restos de la joven. Cerca de las 22 horas, el hombre regresó a la propiedad ubicada en Juan del Campillo al 878, en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba, acompañado por su pareja, Ludmila.

Al ingresar al domicilio, se encontró con una escena particular: varias personas estaban reunidas dentro de la habitación de Barrelier. Entre quienes se encontraban allí estaban Marianela Palmero, pareja del acusado, y Viviana, madre de ella.

El testigo recordó que el ambiente dentro de la vivienda era tenso y que Barrelier permanecía en la habitación, visiblemente afectado. De acuerdo con su relato, el hombre estaba acostado, con un gesto de preocupación y una actitud que describió como de profunda angustia.

“Estaba bajoneado, triste”, habría declarado Matías al reconstruir aquel momento frente a la Justicia. Según su testimonio, Barrelier le manifestó una frase que quedó incorporada al expediente: “Me están culpando de la desaparición de Agostina”.

Para el inquilino, el acusado parecía estar atravesando un momento emocional fuerte. Luego de expresar esa preocupación, Barrelier habría dejado de hablar sobre la situación y se mantuvo en silencio durante varios minutos.

La conversación continuó cuando el acusado hizo referencia a un episodio previo relacionado con la adolescente. Según contó Matías ante los investigadores, Barrelier le dijo que había visto a Agostina antes de su desaparición y que le habría entregado dinero para que pudiera pagar un viaje en Uber.

El testigo explicó que el hombre no habría precisado con exactitud cuándo ocurrió ese encuentro, pero que sí mencionó ese contacto como una de las razones por las que la investigación apuntaba hacia él.

“Me dijo Claudio que había visto a Agostina para darle plata para un Uber, pero no me precisó cuándo”, habría señalado Matías. De acuerdo con su interpretación, Barrelier entendía que estaba siendo investigado porque había sido la última persona que tuvo contacto con la adolescente.

Ese detalle se convirtió en uno de los puntos más relevantes de la declaración, ya que la Justicia intentaba establecer la línea temporal de los últimos movimientos de Agostina antes de su muerte.

Con el avance de la causa, cada testimonio de las personas que tuvieron contacto con el acusado durante esas horas comenzó a ser analizado en profundidad. La declaración de Matías permitió sumar una mirada desde el interior de la vivienda donde vivía Barrelier, aportando detalles sobre el comportamiento posterior al hecho.

Uno de los momentos más destacados del relato fue cuando el testigo describió un cambio en la actitud del sospechoso. Según contó, en un determinado momento Barrelier se quebró emocionalmente, se cubrió con una frazada y comenzó a llorar.

“Se puso mal, se tapó con una frazada porque se quebró, se largó a llorar, no quiso hablar más”, fue la descripción que quedó registrada en su declaración.

Ante esa situación, Matías y su pareja decidieron retirarse de la habitación y dirigirse hacia la cocina, dejando a Viviana junto a Barrelier para que pudiera permanecer en privado.

La escena relatada por el inquilino forma parte del conjunto de pruebas testimoniales que buscan reconstruir qué ocurrió antes y después del crimen de Agostina Vega. Para los investigadores, cada detalle puede resultar determinante para comprender las acciones del acusado y las circunstancias que rodearon la desaparición de la adolescente.

El caso generó una enorme conmoción en Córdoba desde que se conoció la desaparición de la joven. La búsqueda rápidamente se transformó en una investigación penal luego de que aparecieran indicios que llevaron a profundizar la línea del homicidio.

A partir de entonces, la vivienda de Barrelier pasó a estar en el centro de la escena. Los investigadores realizaron distintos procedimientos en el domicilio y recolectaron elementos que fueron incorporados al expediente. Los peritajes y testimonios comenzaron a formar parte de una causa que intenta determinar responsabilidades.

El relato de Matías no constituye por sí solo una prueba definitiva sobre la responsabilidad del acusado, pero sí aporta información sobre el estado emocional, las palabras y las reacciones de Barrelier durante una noche considerada clave.

En una investigación de estas características, los testimonios de personas cercanas suelen ser fundamentales para reconstruir momentos que no quedaron registrados por cámaras ni por otros medios. Las declaraciones permiten armar una secuencia de hechos y comparar versiones.

Mientras la Justicia continúa avanzando, la familia de Agostina espera respuestas sobre lo ocurrido con la adolescente. La causa sigue bajo análisis y cada nueva incorporación al expediente puede modificar el rumbo de la investigación.

El testimonio del inquilino abrió una nueva ventana sobre las horas posteriores a la desaparición y volvió a poner bajo la lupa la conducta del principal sospechoso. La frase “me están culpando de la desaparición de Agostina” y la escena en la que habría terminado llorando quedaron como dos momentos centrales dentro del relato que ahora analiza la Justicia.

La reconstrucción de aquella noche continúa siendo una pieza importante para los investigadores, que buscan establecer con precisión qué pasó antes, durante y después del crimen que conmocionó a toda la provincia de Córdoba.

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