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Su amigo lo engañó, lo citó en una zona aislada y le hizo lo peor a Nicolás Sáez

El hallazgo de un cuerpo calcinado en una zona descampada de Centenario, en la provincia de Neuquén, puso fin a varios días de búsqueda y permitió reconstruir una secuencia criminal que ahora es investigada por la Justicia. La víctima fue identificada como Nicolás Agustín Sáez, un joven de 21 años que había desaparecido el 5 de septiembre.

14 de septiembre de 2026 - 14:54
Su amigo lo engañó, lo citó en una zona aislada y le hizo lo peor a Nicolás Sáez

Su amigo lo engañó, lo citó en una zona aislada y le hizo lo peor a Nicolás Sáez

El hallazgo de un cuerpo calcinado en una zona descampada de Centenario, en la provincia de Neuquén, puso fin a varios días de búsqueda y permitió reconstruir una secuencia criminal que ahora es investigada por la Justicia. La víctima fue identificada como Nicolás Agustín Sáez, un joven de 21 años que había desaparecido el 5 de septiembre.

La investigación avanzó a partir de distintas evidencias reunidas durante los rastrillajes y derivó en la imputación de un hombre identificado como C.A.C., quien mantenía un vínculo de amistad con la víctima. Para los investigadores, ese conocimiento previo habría sido determinante para que Nicolás aceptara encontrarse con él y se trasladara hasta una zona alejada.

La hipótesis presentada durante la audiencia sostiene que el acusado habría utilizado una falsa promesa de encuentro con dos mujeres para convencer al joven de dirigirse hasta un sector cercano al basural y al lugar conocido como “Chile Loco”.

A partir de allí, la Fiscalía reconstruyó una secuencia que terminó con la muerte de Sáez y con una serie de maniobras posteriores que, según la acusación, estuvieron destinadas a ocultar el cuerpo y eliminar posibles evidencias.

Nicolás Sáez fue citado con una falsa promesa

Según la exposición realizada por la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega ante La Mañana de Neuquén, el encuentro entre los dos hombres habría comenzado bajo circunstancias que no despertaron sospechas en la víctima.

La acusación sostiene que C.A.C. habría citado a Nicolás Sáez con el argumento de que iba a encontrarse con dos mujeres. La confianza existente entre ambos habría facilitado que el joven aceptara la propuesta y se dirigiera hacia el sector indicado.

El recorrido habría terminado en un área apartada de Centenario, próxima al basural y a la zona denominada “Chile Loco”.

La elección del lugar, de acuerdo con la reconstrucción fiscal, habría permitido alejar a la víctima de sectores con mayor circulación de personas. Desde allí, el acusado habría conducido a Sáez hacia un cañadón ubicado debajo de una loma, donde finalmente se produjo el ataque.

La hipótesis de los investigadores es que el joven no habría tenido motivos para sospechar de quien lo acompañaba hasta ese momento.

El vínculo previo entre ambos es, precisamente, uno de los elementos que forman parte de la reconstrucción del caso.

El ataque y los 12 golpes que terminaron con la vida del joven

Una vez que ambos estuvieron en el cañadón, la situación habría cambiado de manera abrupta.

De acuerdo con la imputación presentada por la Fiscalía, el acusado tomó una piedra de gran tamaño y atacó a Nicolás Sáez en la cabeza.

La investigación sostiene que fueron al menos 12 golpes los que recibió el joven hasta provocarle la muerte.

La escena reconstruida por los investigadores muestra que el ataque habría ocurrido en un lugar apartado, lejos de la circulación habitual y en una zona que posteriormente se convertiría en el centro de los rastrillajes.

Otro de los elementos incorporados a la hipótesis fiscal indica que el agresor habría permanecido en el lugar después del ataque, hasta asegurarse de que Nicolás había fallecido.

Posteriormente, habría abandonado la zona alrededor de las 18:20, según la reconstrucción expuesta durante la audiencia.

Ese momento pasó a ser uno de los puntos centrales de la investigación, ya que los investigadores intentaron establecer qué ocurrió durante las horas posteriores y cuáles fueron los movimientos realizados por el acusado.

La causa comenzó así a reconstruirse a partir de una combinación de testimonios, datos tecnológicos y elementos encontrados durante la búsqueda.

La búsqueda de Nicolás Sáez terminó en una zona descampada

Nicolás Sáez era buscado desde el 5 de septiembre. Durante los días posteriores a su desaparición, familiares y allegados participaron de la búsqueda mientras los investigadores intentaban determinar dónde había estado por última vez.

Uno de los elementos que permitió orientar el trabajo policial fue el teléfono celular de la víctima.

La información obtenida a partir de la señal del aparato permitió establecer una zona de interés y llevó los rastrillajes hacia un sector de la meseta de Centenario.

En ese contexto se produjo el hallazgo del cuerpo.

El descubrimiento permitió confirmar el peor escenario para la familia de Nicolás y, al mismo tiempo, aportó nuevas evidencias para avanzar sobre la hipótesis de un homicidio.

La zona donde fue encontrado el cuerpo presentaba características que, según la investigación, podían dificultar su localización. Se trataba de un espacio alejado y de difícil acceso, próximo al sector señalado durante la reconstrucción.

El teléfono, de esta manera, se convirtió en una pieza fundamental para orientar la búsqueda.

El acusado habría regresado varias veces para ocultar el cuerpo

La investigación no se limita al momento del ataque. La Fiscalía también reconstruyó qué habría ocurrido durante los días posteriores.

Según la acusación, C.A.C. habría regresado a la escena del crimen entre el 6 y el 11 de septiembre.

El objetivo, siempre de acuerdo con la hipótesis presentada por los investigadores, habría sido modificar la escena y dificultar el descubrimiento del cuerpo.

Una de las principales maniobras atribuidas al acusado fue mover el cadáver y prenderlo fuego.

La investigación sostiene además que habría colocado dos neumáticos sobre el cuerpo, en un intento por profundizar la destrucción y dificultar todavía más su identificación o localización.

La secuencia habría ocurrido durante los días en que continuaba la búsqueda de Nicolás Sáez.

Para los investigadores, estas acciones posteriores constituyen un elemento importante para establecer qué ocurrió después del homicidio y determinar si existió una planificación destinada a borrar las huellas del crimen.

El hallazgo del cuerpo calcinado permitió finalmente poner en evidencia esa maniobra.

Qué dijo la Fiscalía sobre el homicidio de Nicolás Sáez

Durante la audiencia de formulación de cargos, la Fiscalía presentó su teoría sobre lo ocurrido y solicitó que el crimen fuera considerado un homicidio agravado por alevosía.

La acusación sostuvo que existieron circunstancias que habrían colocado a la víctima en una situación de particular vulnerabilidad frente a su agresor.

En ese marco, los representantes del Ministerio Público solicitaron también seis meses de prisión preventiva, argumentando que existía riesgo de fuga.

La medida cautelar fue uno de los principales puntos discutidos durante la audiencia, ya que debía determinarse cómo continuaría el proceso mientras avanza la investigación.

Sin embargo, el juez de garantías Raúl Aufranc decidió no aplicar, por el momento, el agravante de alevosía planteado por la Fiscalía.

De esta manera, el acusado quedó formalmente imputado por homicidio simple.

Además, el magistrado resolvió imponerle dos meses de prisión preventiva, una medida inferior al plazo solicitado inicialmente por los fiscales.

La decisión no implica el cierre de la investigación ni determina de manera definitiva la responsabilidad penal del acusado. La causa continúa en etapa de investigación y deberán incorporarse nuevas pruebas para determinar cómo ocurrió exactamente el crimen y cuál fue el grado de responsabilidad de cada una de las personas eventualmente involucradas.

Una investigación que todavía tiene puntos por esclarecer

Aunque la Justicia ya cuenta con una reconstrucción inicial de los hechos, todavía quedan distintos aspectos por determinar.

Uno de los principales objetivos será profundizar sobre los movimientos de Nicolás Sáez durante las horas previas al ataque, además de precisar cómo fue su traslado hasta la zona donde posteriormente fue encontrado.

También deberán analizarse los elementos vinculados con el teléfono celular y los registros que permitieron establecer la ubicación aproximada de la víctima.

Otro aspecto relevante será determinar con precisión cuándo se produjo la muerte y cómo se desarrollaron las maniobras posteriores atribuidas al acusado.

La investigación deberá establecer además si existieron otras personas que hayan tenido algún tipo de participación antes o después del crimen.

Por ahora, la principal hipótesis judicial coloca a C.A.C. como presunto autor material del homicidio. La Fiscalía deberá sostener esa acusación con pruebas durante las próximas etapas del proceso.

El hallazgo del cuerpo puso fin a nueve días de incertidumbre

La desaparición de Nicolás Sáez había generado una búsqueda que se extendió durante varios días. El hallazgo del cuerpo en la meseta de Centenario permitió cerrar una etapa, aunque abrió otra todavía más compleja: determinar qué ocurrió y por qué el joven terminó siendo asesinado.

La señal de su teléfono resultó determinante para concentrar los rastrillajes en una zona que, por sus características, podía convertirse en un lugar utilizado para ocultar el cadáver.

La posterior reconstrucción judicial permitió incorporar nuevos elementos a la causa, entre ellos la hipótesis de una falsa cita, el ataque con una piedra y las maniobras posteriores para intentar ocultar el cuerpo.

Ahora, la Justicia deberá avanzar sobre las pruebas reunidas y determinar si la secuencia presentada por la Fiscalía puede ser corroborada durante la investigación.

Mientras tanto, C.A.C. permanece bajo prisión preventiva durante dos meses, imputado por homicidio simple.

El caso de Nicolás Sáez continúa así bajo investigación en Centenario, con una causa que todavía deberá atravesar nuevas etapas judiciales antes de llegar a una definición sobre la responsabilidad penal del acusado.

En pocas palabras

  • Hallazgo de cuerpo calcinado: Se encontró el cuerpo de Nicolás Sáez, de 21 años, desaparecido el 5 de septiembre en Centenario, Neuquén.
  • Imputación a un amigo: La Justicia imputó a un conocido de la víctima, C.A.C., bajo la hipótesis de haberlo citado con engaño y asesinado.
  • Investigación en curso: El acusado enfrenta una imputación por homicidio simple y dos meses de prisión preventiva mientras se esclarecen los hechos.
Resumen generado por Thinkindot AI
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