De acuerdo con la reconstrucción realizada por Eduardo Álvarez, director de Flying Parrot Córdoba, la maniobra fue completamente inesperada.
"En un momento él le dice que mantenga el vuelo. Se saca los auriculares, acomoda sus elementos, su celular, se desabrocha el cinturón, abre la puerta y se tira", relató Álvarez en declaraciones a Clarín, basándose en el testimonio de la alumna.
La Justicia investiga la muerte de Leandro Bertazzo. (Foto: Instagram/@leobertazzo)
Lejos de entrar en pánico, la joven logró mantener la calma. Primero envió un mensaje para informar lo que estaba ocurriendo y luego siguió el protocolo de emergencia hasta aterrizar el avión de manera segura.
"Ella mandó un mensaje informando de la situación y procedió a ir a la pista a aterrizar", explicó el director de la escuela.
La búsqueda del instructor
Cerca de las 15, una persona recibió el mensaje enviado por la alumna y dio aviso inmediato a la escuela. Álvarez despegó en otra aeronave para intentar localizar a Bertazzo.
Tras unos 15 o 20 minutos de búsqueda aérea logró divisar el lugar donde había caído el instructor, en una zona rural cercana a Toledo, en el departamento Río Segundo.
Con las coordenadas precisas informó a la Policía y a los servicios de emergencia. Cuando los efectivos de la Patrulla Rural y el personal médico llegaron al campo, solo pudieron confirmar el fallecimiento del piloto.
"Nadie vio señales"
La noticia provocó una profunda conmoción dentro de la comunidad aeronáutica cordobesa. Según contó Eduardo Álvarez, Bertazzo había comenzado la jornada como cualquier otro día.
Antes del vuelo fatal incluso había realizado otra práctica con un alumno sin que se registrara ningún inconveniente. "Él llegó, nos saludamos con un abrazo y un beso. Estaba todo bien. Había volado con un alumno antes", recordó.
El director de la escuela aseguró que ninguno de sus compañeros detectó conductas extrañas que hicieran prever una situación semejante.
"Hay una relación muy cercana entre alumno e instructor, pero ninguno de los que volaron con él ni quienes lo vimos pudimos advertir que iba a tomar esa decisión", expresó.
Quién era Leandro Bertazzo
Leandro Bertazzo llevaba alrededor de diez años vinculado a Flying Parrot Córdoba y desde hacía cuatro se desempeñaba como instructor de vuelo.
Había obtenido las licencias de piloto comercial de primera clase, piloto de transporte de línea aérea (PTLA) e instructor, además de haber desarrollado parte de su carrera profesional en Chile.
Tras conocerse el hecho, algunos allegados revelaron que el piloto había atravesado anteriormente un tratamiento en un instituto neuropsiquiátrico, una situación que, según el director de la escuela, era conocida únicamente por su entorno familiar.
"Evidentemente había algo en su psiquis. Nosotros no lo sabíamos y nunca detectamos ninguna señal", lamentó Álvarez.
La investigación continúa
La causa quedó en manos de la Justicia Federal de Córdoba, que interviene por tratarse de un incidente aeronáutico.
Los investigadores analizan el testimonio de la alumna, las comunicaciones mantenidas durante el vuelo, el estado de la aeronave y las pericias técnicas para reconstruir con precisión lo ocurrido.
Mientras tanto, la escuela Flying Parrot Córdoba suspendió sus actividades y expresó públicamente sus condolencias por la muerte de Bertazzo, cuyo fallecimiento generó un fuerte impacto entre pilotos, instructores y alumnos de la provincia.