La única ocupante que permaneció a bordo fue la alumna, una joven de 22 años que, pese a la situación extrema, logró mantener el control del avión y realizar un aterrizaje de emergencia.
Una vez en tierra, la estudiante dio aviso inmediato a las autoridades y explicó el lugar aproximado donde había ocurrido el hecho.
El hallazgo del cuerpo
Tras recibir la alerta, efectivos policiales, bomberos y equipos especializados desplegaron un amplio operativo de búsqueda en la zona señalada por la joven.
Después de un rastrillaje realizado en un campo cercano a Toledo, los rescatistas encontraron el cuerpo sin vida del instructor. Personal médico que llegó al lugar solo pudo constatar el fallecimiento, mientras que la escena quedó preservada para permitir el trabajo de los peritos.
Desde ese momento, la investigación pasó a manos de la fiscalía de turno, que ordenó diversas medidas para intentar establecer con precisión la mecánica del episodio.
Las hipótesis que analiza la Justicia
Por ahora, ninguna hipótesis fue confirmada oficialmente. Los investigadores buscan determinar si la caída pudo haber sido consecuencia de una falla mecánica relacionada con alguna compuerta o sistema de seguridad de la aeronave, de un inconveniente surgido durante una maniobra de instrucción o de otra circunstancia que todavía no logró establecerse.
Para ello serán fundamentales los peritajes sobre la avioneta, el análisis de las comunicaciones mantenidas durante el vuelo y la revisión de toda la documentación vinculada a la aeronave y a la escuela de aviación.
Los especialistas también intentarán determinar si existieron desperfectos previos o si ocurrió algún evento inesperado que pudiera explicar un desenlace tan poco frecuente.