"Hay un doble lazo con el nudo corredizo, prácticamente un nudo marinero”, afirmó el forense y analizó que, por el tipo de maniobra, el asesino podría tratarse de una persona que trabaja con animales.
Asimismo, consideró que el acceso carnal fue realizado con la víctima en “estado de inconsciencia” y agregó que, a su entender, pudo haber sido un depredador sexual, un homicida o un sicario, que simuló el ataque sexual para desviar la investigación.
En tal sentido, Cacciaguerra consideró que “son todos escenarios posibles” y lamentó que no se hayan hecho algunos estudios en el cerebro de la víctima para determinar el estado de inconsciencia y de las mordeduras que Nora Dalmasso tenía en el cuerpo.
La resistencia de la víctima
Además, Cacciaguerra manifestó que Nora Dalmasso intentó defenderse del ataque dado que el cuerpo presentaba “lesiones en el codo derecho y en la región parieto temporal derecha”.
El forense concluyó que la víctima pudo haber recibido un fuerte golpe que le provocó la pérdida de consciencia favoreciendo así el dominio del agresor.
La acusación contra Macarrón
De acuerdo a la acusación que impulsa el fiscal Julio Rivero, unos meses antes del 25 de noviembre de 2006, el viudo "en acuerdo delictivo con personas aún no identificadas por la instrucción, instigó el crimen de su mujer por desavenencias matrimoniales".
Mientras que Macarrón se encontraba en la ciudad uruguaya de Punta del Este participando de un torneo de golf, entre las 20 del 24 de noviembre de 2006 y las 3.15 del 25, al menos una persona ingresó en la casa de Nora Dalmasso y la asesinó