Los brotes de ira se replican a diario en todo el país, como salidos de una escena de la película “Relatos salvajes ”. En esta oportunidad, una mujer que aguardaba a la línea 122 en la parada de colectivos de la calle 3 de Febrero y Bulevar Oroño, en Rosario, comenzó a apedrear el transporte porque llegaba tarde a su destino.











