*En cambio, la desocupación pasó del 13% de las preocupaciones populares al 22%
*El 50% de la gente cree que va a estar peor económicamente en los próximos meses
*El 51% tiene miedo de perder el trabajo (ellos o alguien de su familia); ese número era 36% en septiembre del año pasado.
Algunos datos positivos para la expectativa
En diciembre solo el 10% creía que la inflación iba a bajar en los meses subsiguientes. Ahora el 47% se muestra optimista. La inflación es cuestión de expectativa.
Lo mismo con el dólar: Cuando se preguntó en diciembre, 79% pensaba que iba a aumentar; ahora solo el 32% cree que va a subir.
Siempre la grieta
*53% le echa la culpa de la situación actual del país al gobierno anterior
*45% dice que es responsabilidad de este
*50% cree que al país le va a ir mejor con Milei de lo que está ahora
*46% piensa que le irá peor.
Milei sostiene muy malos números para la economía real: caída del consumo, de la producción, aumento de la capacidad ociosa en la industria, pérdida de poder adquisitivo. Pero puede mostrar -quizás haciendo trampa a los números- que fue bajando la inflación y que mantuvo quieto al dólar después del primer salto cambiarios. Sus números igual siguen siendo peores que los del gobierno anterior, pero por lo menos puede mostrar una tendencia.
La gente por ahora le tiene fe en su mayoría. Pero la grieta sigue más viva que nunca y basta que unos pocos cambien de opinión para que se le vaya la paciencia al tacho.
Una postal única para entender que la grieta está más viva que nunca. Milei en estos 100 días, lejos de cerrarla, la agigantó.