"Hay que trabajar juntos, si hay que tragarse sapos, a tragarse sapos. Hay que pelear porque los dirigentes siempre caemos parados, siempre tenemos un palenque donde rascarnos, pero el problema es la gente que no comen. Es poner en marcha el país, llevemos a Alberto al sillón de Rivadavia, porque Cristina ya sabe ir sola al Senado". "Hay que trabajar juntos, si hay que tragarse sapos, a tragarse sapos. Hay que pelear porque los dirigentes siempre caemos parados, siempre tenemos un palenque donde rascarnos, pero el problema es la gente que no comen. Es poner en marcha el país, llevemos a Alberto al sillón de Rivadavia, porque Cristina ya sabe ir sola al Senado".
Después de Verna tomó la palabra Cristina. Si bien tuvo un discurso enfático, la ex presidenta fue breve y dejó pocas definiciones. Por un lado insistió con la necesidad de mantener la unidad peronista. Por el otro, instó a los presentes a no volver "nunca más" al liberalismo.
"Esta unidad que hemos logrado no nos tiene que hacer creer que todo está ganado, al contrario. Tenemos que tener la claridad de saber que esta tarea dura la que ha de venir. Han devastado el país, lo han vuelto a endeudar", aseguró la senadora.
Alberto Fernández cerró el acto. A su turno, notó que "hace muchos años" no pasaban "un 17 de Octubre todos unidos" y destacó que "Cristina ayudó a esa unidad".
El candidato a persidente por Frente de Todos dijo que su espacio es una opción "después de 4 años de sumisión y derrota, que es a lo que condujeron a los sectores más humildes de la Argentina". El país, sostuvo, se cae "cada vez que estos llegan al poder y destruyen todo lo construido".
Fernández añadió: "Dicen que tenemos un problema cíclico y tropezamos con la misma piedra, pero las piedras con las que tropieza la Argentina son ellos, ellos se nos cruzan y nos hacen padecer".
Después, Alberto apuntó conta Macri: "La política no es prepararse haciendo coachings para mostrarse a una cámara: la política, entiéndalo, exige no mentirle a la gente, comprometerse con la gente. Se ha cansado de decir mentiras, llegó mintiendo, va a un debate y sigue mintiendo".
En ese sentido, dijo que el Presidente "tiene que ser un desvergonzado para decir que la deuda que tomó es para pagar la deuda que tomamos nosotros: han confudido a millones de argentinos que de buena fe creyeron en ellos y están sintiendo ahora la estafa".
En el pasaje más intenso de su discurso, Alberto dijo que "Evita decía que donde hay una necesidad, hay un derecho pero, para ellos, donde hay una necesidad hay un negocio, todos haciendo negocios para sus amigos, todos los días quitándole derechos a la gente".