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En la Casa Rosada esperaban con expectativas el resultado de la marcha. El vocero Manuel Adorni dijo que esperan que sea "pacífica y sin politizarse". Hubo críticas lanzadas por el Gobierno a los políticos que convocaron a marchar desde el kirchnerismo, del radicalismo, la izquierda y sindicalistas opositores al plan de ajuste fiscal y déficit cero del Gobierno de Milei.
En el gobierno abrieron el paraguas y buscaron deslegitimar la convocatoria al hablar de "tren fantasma" luego de que se sumaran a la convocatoria sectores políticos que incluyeron a la expresidenta Cristina Kirchner y el líder del gremio de camioneros, Pablo Moyano, entre otros.
"Si fuéramos cínicos diríamos que ojalá que marchen Pablo Moyano y Cristina, así decimos que la marcha está politizada y que desde la oposición quieren romper todo, el plan económico del Gobierno. Pero creemos que es un reclamo genuino de las universidades para su funcionamiento", dijo a A24.com una alta fuente cercana a Milei.
Y agregó: "El problema no lo tenemos con los estudiantes ni con las universidades, sino con los políticos que nos votan cualquier cosa en el Congreso",
El martes en Casa Rosada hubo reunión de la mesa chica del gabinete con Milei a la cabeza y también pasó el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, por las oficinas del asesor presidencial, Santiago Caputo.
Allí se habló sobre las alternativas y posibles negociaciones que el Gobierno espera encarar la próxima semana con la oposición por el proyecto de presupuesto 2025.
El Gobierno no quiere quedar enfrentado a la marcha masiva, por eso, sus críticas son destinadas a los políticos que la acompañan. Admiten están dispuestos a "negociar una ampliación de partidas presupuestarias" en el Congreso, pero a modo de chicana reclaman que las autoridades universitarias rindan cuentas y justifiquen en qué usan los recursos.
Y reclaman que los diputados y senadores de la oposición argumenten de dónde saldrá el financiamiento, porque el Gobierno no va a romper el equilibrio fiscal ni emitir.
Guillermo Francos recibió a diputados del bloque de PRO y la UCR en CAsa Rosada para consensuar el nuevo etxto de impuesto a las ganancias y ley bases. Foto Interior..jpg
La estrategia frente a una eventual derrota en el Congreso para sostener el veto al Financiamiento Universitario en las próximas semanas, será planteada ante los jefes de bloques dialoguistas que suele convocar Francos y Catalán en la Casa Rosada los lunes en la Casa Rosada.
En el entorno de Milei admiten que si los aliados del PRO, la UCR y el MID a los que el presidente calificó como los "87 héroes" que apoyaron el veto a la movilidad jubilatoria, ahora no apoyan el nuevo veto al financiamiento universitario "sería un acto de mezquindad política muy fuerte que les hará perder el apoyo del electorado que los apoyó en las últimas elecciones".
En el caso de que el PRO no apoye el veto a las universidades, en la Casa Rosada descartan que el conflicto pueda desembocar en una crisis de autoridad del presidente.
"A Milei lo votaron para tomar medidas impopulares, la marcha no afecta su imagen porque cumple con lo que prometió: si el PRO decide poner en jaque el superávit fiscal se le volverá en contra de su electorado", señalan en el entorno de Milei a modo de advertencia.
Y ante la alternativa de que el Congreso rechace el veto de Milei y la ley de financiamiento universitario quedara firme, el Gobierno decidirá "recortar gastos de otras partidas como en Salud y obras públicas". Aunque dicen que "no hay mucho más de donde recortar" y en todo caso, "el conflicto se judicializará al no cumplir la ley de administración financiera".
De todas maneras, en el círculo que rodea al presidente, la orden fue evitar confrontar con la marcha que tiene el apoyo de buena parte de la clase media que lo votó, y admiten que para evitar que el veto interpretado como un gesto de provocación, Milei espera a que termine la marcha para oficializarlo.