"Fue un reconocimiento explícito a Gioja por su trabajo para construir la unidad cuando nadie pensaba que se podía dar", dijeron desde el PJ a A24.com, y sumaron el reconocimiento a Alberto Rodríguez Saá por la arenga que lanzó al ruedo apenas empezó la gestión de Macri. También ensalzaron que, en esta cumbre, "aparecieron personas que hacía mucho tiempo no aparecían".
Estuvieron todos. De Eduardo "Wado" de Pedro a Daniel Scioli, de Felipe Solá a Pino Solanas y de Martín Insaurralde a Andrés Rodríguez (el jefe de UPCN), pasando por los gobernadores Juan Manzur (Tucumán) y Alicia Kirchner (Santa Cruz) y los sindicalistas Hugo Yasky, que se lanzó a la aventura de unificar la CTA con la CGT, y Héctor Daer, uno de los conductores de la central que suena para ministro de Trabajo.
La heterogeneidad permitió también la coexistencia de referentes tan disímiles como Beatriz Rojkés de Alperovich y Juan Manuel Abal Medina, que volvió disimuladamente al fuego del hogar luego de haber sido acusado de "traidor" por su relación con el macrismo.
A la sede de Matheu 130 se acercó hasta el gobernador saliente Domingo Peppo, que debió aceptar el mandato de Alberto de bajarse de la reelección en Chaco y allanarle el camino a Jorge Capitanich, el elegido por Cristina y que este martes estuvo de campaña en su provincia. Es el tiempo de la buena conducta.
Uno que rompió la regla y faltó al acto, por motivos de alejamiento, fue Luis Beder Herrera, el riojano que no aceptó bajarse y competirá por afuera del PJ contra Ricardo Quintela, el candidato oficial. "Se quedó haciendo campaña", dijeron a A24.com desde su entorno. "Estamos muy bien y ya estamos pasando a Julio Martínez", dicen los bederistas sobre el poroteo contra el candidato de Juntos por el Cambio. La puja mayor podría ser nuevamente peronista.
A los pejotistas, Alberto les reclamó sin vueltas que "no se duerman". "Que el partido no se duerma mientras yo gobierne, sino que sea mi tábano y me haga corregir el error que yo cometa", los arengó. ¿Eso significa que en otros momentos el PJ estuvo "dormido"? Sólo el candidato lo sabe. "Necesitábamos que el peronista nos viera en movimiento, incluso que se cantara la marchita", calcularon, a modo de balance, desde Matheu. Para cerrar, Alberto les dejó, además, otra consigna: que no volvieran a "desunirse". Ese mandato acaso sea más difícil de cumplir.