Al salir de la sede universitaria y antes de subir al auto oficial que lo trasladó de nuevo a la Casa Rosada, el Presidente anunció:
"No tomaré licencia" a la titularidad de cátedra como profesor de la UBA, y dijo que pedirá permiso a las autoridades académicas para "seguir dando clases una vez cada 15 días".
De esta manera, el primer mandatario desmintió las versiones que desde el ámbito académico circularon en los últimos días, acerca de la posibilidad de que tras asumir como Presidente, podría renunciar a su tarea de profesor para dedicarse en pleno a su tarea de conducir los destinos del país, como había circulado en ámbitos académicos.
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Alberto Fernández, al frente de la mesa de examen.
Alberto Fernández, al frente de la mesa de examen.