Según fuentes policiales consultadas por A24.com, los atacantes esperaban a que Yadón y Olivares pasaran caminado por el lugar y, tras el ataque, se dieron a la fuga.
Aunque aún no hay una hipótesis firme, la policía descartó que se haya tratado de un hecho de inseguridad y, en cambio, estableció que fue un acto premeditado. Creen que tenían los movimientos de ambos funcionarios bien estudiados.
Los investigadores reconstruyen el ataque principalmente a través de las múltiples cámaras de seguridad de la zona y de testigos.