Hace ocho días que los trabajadores estatales no recolectan la basura en la ciudad de La Rioja. Un grupo de manifestantes permanece encadenado fuera del edificio de la municipalidad, mientras otros buscan el modo de ingresar al establecimiento. Todo en medio de un olor nauseabundo, ya que a modo de protesta los empleados colocaron kilos y kilos de basura en los alrededores, parte de las 1.600 toneladas sin recolectar en el municipio.











