El sindicato también cargó contra la gestión nacional, a la que acusó de actuar "en complicidad y connivencia con los empresarios", y advirtió que sin un aumento salarial acorde a la inflación, el sistema de transporte podría paralizarse. "Los salarios no serán la variable del ajuste pretendida por las autoridades nacionales", afirmaron. Y lanzaron una advertencia: "Sin la adecuada recomposición salarial no habrá transporte".
El conflicto se da en un contexto de tensiones crecientes en el sector, con el Gobierno buscando reducir los subsidios al transporte y trasladar más costos a las tarifas que pagan los usuarios. Pero a la vez necesita moderar los aumentos para contener el índice inflacionario. Las empresas alegan que no les permiten aumentar demasiado los servicios y por eso es imposible otorgar mayores aumentos.
En los próximos días, se espera que haya reuniones entre las partes para intentar destrabar la situación. La posición que deja entrever la UTA es clara: si no hay una propuesta de mejora salarial, podrían tomarse medidas de fuerza que afectarían el servicio de colectivos en el AMBA.