A su vez, el legislador del Frente de Todos sostuvo: "Claramente es un refuerzo de poder adquisitivo a los salarios de las personas y, normalmente, estos grupos lo vuelcan al consumo, por lo tanto se está generando un círculo virtuoso de mayor consumo".
La medida regirá hasta el 30 de diciembre, y de ser convertido en Ley el programa de reintegro del IVA se mantendrá de manera definitiva.
Por eso, el riojano destacó que se apunta a beneficiar a un universo cercano a las 20 millones de personas, lo que representaría a su criterio un "paliativo" en medio de la situación "de alta inflación que deteriora el poder adquisitivo de los salarios".
La ley demandará una inversión de 1% del PBI
En nombre de Juntos por el Cambio, el vicepresidente de la comisión, Víctor Zimmermann (UCR) explicó que "conceptualmente" en su coalición están "de acuerdo con el programa", aunque aclaró que están en contra de apoyarlo en esta coyuntura porque "suma un grado más de incertidumbre".
El chaqueño advirtió que de acuerdo al informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el costo fiscal de la medida es del "1,01% del PBI, de los cuales, por la distribución que tiene el impuesto, el 0,52% del mismo sería una disminución" del impuesto de coparticipación a las provincias.
Por su parte, la jefa de Unidad Ciudadana, Juliana Di Tullio contrastó esta política que demandará una inversión de 1% del PBI con la eximición de impuestos que gozan grandes empresas, y que representan para el Estado un costo fiscal de "más de 4 puntos del PBI".