“Son funcionarios que constituyen una aristocracia -insistió Cristina-. No se puede seguir con un país que nos vuelven a endeudar y después los sobreseen”, insitió. No se refirió a la política, sino a los jueces.
Devaluación, economía y los enemigos de siempre
Cristina insistió en la idea de una persecución política. "El lawfare sigue en su pleno apogeo", dijo. En otras palabras, “pese a que ahora estamos en el poder, siguen avanzando las causas judiciales”.
La causa del dólar futuro –en el pensamiento de Cristina- es una persecución a los líderes que defienden los intereses populares. “Se armó al calor de la campaña electoral. Yo estoy sentada acá y el otro en Columbia dando clases y el otro mirando partidos de fútbol en Qatar”. El profesor es Sturzenegger y el que mira los partidos es Macri.
En su defensa, volvió a insistir en que la Argentina tiene que evitar las devaluaciones. “Sabemos el impacto brutal que tiene la devaluación en la vida de la gente. Muchos decían que no importaba porque los precios estaban al dólar blue. ¡Minga al precio del dólar blue! Los bienes y servicios de la Argentina estaban a $9. ¡Hicieron una devaluación catastrófica!”. La voz no pudo no resonar en los despachos de Guzmán y Pesce que promueven devaluaciones controladas. Tendrán que buscar un plan B.
Cristina por último les habló a los jueces. No en su calidad de acusada, sino de dirigente -¿y de vicepresidenta?- interpelándolos a modo de fiscal. “Los políticos y las políticas cada dos años vamos a elecciones. A mí no me dio acuerdo el senado ni me propuso el Consejo de la Magistratura. ¿En su Poder Judicial no hay corruptos? ¿Todos pueden dar cuenta de cómo viven? No lo sé porque los que tendrían que investigarlo son ustedes, y nadie se investiga a sí mismo”, concluyó.
Por último defendió a su delfín, Axel Kicillof: “No hay antecedente de que un ministro de Economía haya llegado a un cargo de tanta importancia, como la gobernación de Buenos Aires. Se ve que tan mal no le fue a la gente con él”.
Después del discurso, el Gobierno salió en defensa cerrada de Cristina, con Santiago Cafiero a la cabeza. No se trata solamente de un compromiso político sino también de autopreservación. La política de la venta de dólar futuro para sostener el precio del dólar surge a partir de la imposición del cepo cambiario en 2011. La ideóloga de esa política del Banco Central fue Mercedes Marcó del Pont, hoy titular de la AFIP y faro ideológico del Grupo Callao. De ahí salen los principales cuadros técnicos del Presidente Alberto Fernández.
“No pido el sobreseimiento. Hagan lo que tienen que hacer”, cerró Cristina.