Díaz reveló que Uliarte le había manifestado que tenía ganas de cometer ese tipo de atentado, pero ella no le daba importancia, porque “era muy delirante”. Además, reconoció que, cuando sucedió, nunca creyó “que podía llegar a ser real”.
"Como yo sabía que era una persona bastante fantasiosa, muy delirante, yo no le prestaba atención. Nunca creí que eso podía llegar a ser real. Intentaba que bajara un poco los humos de esa fantasía, yo quería traerla un poco a la realidad. Eran delirios suyos", insistió.
"Yo nunca le creí que todas las cosas que ella me había dicho fueran a ser verdad después", agregó Díaz, quien prefirió no mostrar su cara y dar la nota por vía telefónica, ya que “está el miedo constante de que me pueda llegar a pasar algo porque uno nunca conoce los límites de las otras personas".
Sobre su relación con Uliarte, remarcó: “Hoy tengo mucho pero mucho enojo con ella. De un día para otro mi vida estuvo completamente expuesta para todo el mundo. Yo lo único que hacía era estudiar, ir al gimnasio, cuidar de mis ocho gatos. No puedo estar pagando por acciones ajenas, yo estuve pagando por acciones que no cometí, que yo nunca hice".
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"Quién no va a querer meterle un tiro a esa vieja chorra", fue uno de los mensajes que le escribió Díaz a Uliarte en un chat. Por ese mismo contenido quedó en la mira de la Justicia durante todo este tiempo.
"Era una charla amistosa, de amigas. Con otras amigas no hablo de eso. Siempre supe que yo no había hecho nada. Nunca creí que iba a llegar al punto de que me arrestarían y me encerrarían, por casi dos meses", explicó.
“Justicia y verdad es lo único que yo espero. Y cada uno tiene que pagar por sus acciones. Ella ya es grande, no es una nena. Sabe las cosas que son malas. Y si aún así va y las hace, que se aguante las consecuencias”, cerró.