Mientras en la Casa Rosada afina los detalles de un paquete de iniciativas que buscan ponerle un freno a la suba los alimentos, Marcos Peña y Rogelio Frigerio demostraron que el proyecto ya genera diferencias dentro del propio Gobierno. Porque mientras el Jefe de Gabinete rechazó que se piense en un congelamiento de precios al tildarlo de “fuertemente regresivo”, el ministro del Interior aceptó que hay en estudio “medidas para cuidar a los argentinos”.
