Desde ahí, Wagner ejecutó viviendas sociales y obras viales tanto en la provincia de Buenos Aires como en Santa Cruz, el reducto K, donde encaró el aeropuerto de Río Gallegos. Pero también se extendió a otras latitudes y construyó el acueducto Santiago del Estero. La cifra estimada de los contratos que obtuvo durante la “década ganada” es de 7 millones de pesos.
No es para sorprenderse: Esuco estuvo séptima en la lista de contrastistas del Estado que difundió el gobierno kirchnerista en 2015.
Pero eso no es todo, porque Wagner quedó involucrado también, en el último año, en la causa Odebrecht, como presunto “puente” entre De Vido y el gigante brasileño. “Es falso”, le dijo el año pasado a La Nación.
Finalmente, esta mañana, antes de que se cumpliera el plazo que lo hubiera convertido en prófugo, Wagner llegó a Comodoro Py acompañado por su abogado y se entregó a la Justicia.