La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto de financiamiento político que permite que las empresas privadas puedan aportar dinero a las campañas a través de la bancarización, con el objetivo de que no haya fondos ilícitos.

La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto de financiamiento político que permite que las empresas privadas puedan aportar dinero a las campañas a través de la bancarización, con el objetivo de que no haya fondos ilícitos.
El proyecto, impulsado por Cambiemos, obtuvo 148 votos contra 69, con el respaldo del massismo, Alternativa Federal y el Frente Cívico de Santiago del Estero, y fue rechazado por el kirchnerismo, Red por Argentina (el bloque de Felipe Solá) y la izquierda.
Durante la votación en particular, la Coalición Cívica votó en contra de permitir el aporte de empresas y por esa razón los artículos 4, 5 y 6 referidos a esos puntos contaron con 135, 136 y 138 votos, respectivamente.
El proyecto establece un modelo mixto por el cual los partidos políticos obtendrán sus recursos mediante el financiamiento público y privado para el desarrollo de sus actividades y campañas electorales. Uno de los puntos centrales es que los aportes privados deberán estar bancarizados para que se conozca la identidad de las empresas que realicen sus contribuciones.
El proyecto establece un modelo mixto por el cual los partidos políticos obtendrán sus recursos mediante el financiamiento público y privado para el desarrollo de sus actividades y campañas electorales. Uno de los puntos centrales es que los aportes privados deberán estar bancarizados para que se conozca la identidad de las empresas que realicen sus contribuciones.