Este proyecto, así como está, va a ser rechazado de plano por el Congreso. Restará saber cuándo se va a producir ese rechazo o si directamente va a quedar adentro de un cajón. Milei intenta despachar este megaproyecto sin los apoyos parlamentarios necesarios. Tiene apenas 42 diputados propios, más 37 del PRO. Con viento a favor puede sumar 16 diputados provinciales más. En total eso da 95. Le faltan 35 votos más y no tiene de donde sacarlos, salvo que convenzan a diputados peronistas.
En el Senado, el oficialismo está esperanzado en poder mantener la unidad de la coalición que le permitió ganar la presidencia provisional, que incluye al PRO, radicales, provinciales y peronistas disidentes. Pero difícilmente ese escenario se vuelva a repetir para el tratamiento de una ley. Solamente los peronistas Edgardo Kuider y "Camau" Espínola ya aclararon que no van a apoyar incondicionalmente. El DNU ya aclararon que no lo votan.
La Libertad Avanza tiene 7 senadores, más 6 del PRO que podrían apoyar y 4 del bloque Cambio Federal. Con fuerza podría sumar otros seis de partidos provinciales. En total, 23. Le faltan 14
¿Qué va a pasar con esta ley? El radicalismo puede ser la llave de la votación. Dijimos que en Diputados le faltaban 35; la UCR tiene 34. En el Senado faltan 14; la UCR tiene 13. Se vuelve el espacio más importante a la hora de negociar y decidir.
Los radicales: la llave
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Morales y Lousteau, durante la conferencia en la que expresaron que no apoyarán a Massa ni a Milei en el balotaje (Foto: Telam).
Los radicales vienen enfrentándose en una difícil interna. De un lado el sector de los gobernadores Cornejo (Mendoza), Valdés (Corrientes) y Zdero (Chaco). Del otro, el sector encabezado por Martín Lousteau que conduce el partido a nivel nacional.
Los primeros están enrolados en la idea de "cambio" y buscan un acercamiento (por necesidad o convicción) al Gobierno nacional. Lousteau, en cambio, quiere fortalecer el rol opositor del partido. Hasta ahora en el radicalismo la mayoría de voces salieron a decir que quieren apoyar "el cambio" pero no que no van a votar nada inconstitucional: ni decretos de necesidad y urgencia ni facultades delegadas. Aunque las expresiones fueron pocas, tibias y sobre cuestiones muy específicas. Radicales.
El primer objetivo para el oficialismo es que el proyecto pase Diputados. Todavía no se iniciaron conversaciones. La mayoría de los diputados de La Libertad Avanza no conocían el texto hasta que se presentó el mediodía del martes.
Martín Menem prometió que irán funcionarios del Ejecutivo a defender el proyecto. No se sabe quiénes ni en qué plazos. Un proyecto de este tamaño (y sin mayorías propias) difícilmente pueda discutirse antes del 31 de enero cuando se terminan las extraordinarias. El presidente puede prorrogarlas.
Los puntos polémicos del proyecto
La propuesta de Javier Milei contiene un montón de artículos que buscan desregular la economía o adaptarla a los tiempos que corren. Más allá de discutibles o no, aparecen cuestiones como la regulación de los autos autónomos o la obligatoriedad de terminar con las cabinas de peajes; son cuestiones técnicas que habrá que debatir.
- Pero la ley contiene puntos muy polémicos que difícilmente se puedan discutir en ese mes de extraordinarias. Acá un punteo con algunas de esas cláusulas:
- Delegación de facultades. Se declara la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social por hasta 4 años.
- Cierre o cambios en organismos públicos. Se termina el Inadi, el Fondo Nacional de las Artes y habrá cambios en el Instituto del Cine o del Teatro.
- Movilidad Jubilatoria. Da de baja la actual, los aumentos quedan en manos de un decreto presidencial y faculta al Ejecutivo a dictar una nueva norma.
- Reforma política. Se cambia completamente el sistema de votación para Diputados. Se vota en distritos uninominales. Restringe la opción de las minorías de entrar al Congreso. La UCR la gran perjudicada.
- Habilita a que privados financien campañas políticas. Hasta ahora había topes y límites.
- Para hacer una marcha o una reunión de "más de tres personas" en un espacio público hay que avisarle al ministerio de Seguridad, que lo tiene que autorizar.
- El que convoca a una marcha es "solidariamente responsable" por los daños que alguno de los manifestantes pueda hacer. O sea, si convoco a una manifestación por la paz, y vienen 3 loquitos de un partido de izquierda y rompen un vidrio, lo tengo que pagar yo.
- Amplía el derecho a legítima defensa y establece la obediencia debida como causal de no punibilidad.
- Impone el juicio por jurado. Obliga a los jueces a usar toga y martillo.
- Prohibe que se use la palabra "gratis" en publicidad oficial. Debe decir que se paga con la plata de los impuestos.
- Permite cobrarles a extranjeros por usar la universidad.
- Obliga al Estado a descontar los días de huelga.
- Habilita un enorme blanqueo.
Son solamente algunos puntos. La discusión será muy larga. La pregunta es en qué momento la oposición estaría dispuesta a rechazar el proyecto o si va a dilatar el tema lo más posible. Y por otro lado, ¿el Gobierno de Milei está preparado para negociar? ¿Habrá voluntad política?