Crisis institucional en la Justicia

El futuro del Consejo de la Magistratura: ¿puede la Justicia impugnar la maniobra de Cristina?

Ni oficialismo ni oposición tendran los dos tercios para nombrar y remover jueces, ni para imponer el quórum. ¿Qué puede pasar de acá en más?
Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
La jura de los nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura

La jura de los nuevos integrantes del Consejo de la Magistratura

La crisis institucional por el Consejo de la Magistratura terminó de la peor manera. Ninguna de las partes quedó conforme. Con denuncias judiciales cruzadas el Gobierno y la oposición se resignan a un empate 1 a 1 en el nombramiento de consejeros. El panorama es sombrío, porque el organismo quedará paralizado: en medio de la grieta será difícil formar mayorías de dos tercios de votos para nombrar o destituir jueces.

"Los nombramientos de los dos consejeros, uno oficialista y uno opositor, será seguramente convalidado por la justicia o por el Consejo, no hay muchas alternativas", dijo a A24.com una fuente del Consejo. El partido salió uno a uno.

Uno de los problemas del Poder Judicial consiste en que existen casi 300 vacantes en distintos juzgados y cámaras de segunda instancia en todos los fueros del país. Esas vacancias obligan a nombrar jueces subrogantes a falta de jueces titulares y paralizan muchas causas judiciales tanto en los fueros ordinarios, civiles y penales.

Según pudo saber A24.com de fuentes del Consejo, “será muy difícil formar mayorías de dos tercios a menos que se lleguen a acuerdos sobre nombramientos y remoción de jueces”. En este escenario parece difícil. La crisis dejó un pésimo clima de enemistad manifiesta entre oficialistas y opositores.

Un escenario de empate en votos: 9 a 9

Cada bloque en el organismo ahora de 20 miembros tendrá 9 consejeros y falta nombrar uno por los académicos. El nuevo presidente del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, no se sabe si votará las resoluciones. “Dependerá de lo que quiera hacer y lo que decida el plenario del consejo”, dijo un consejero a A24.com. Cualquiera de los bloques podrá obstruir las sesiones porque para hacerlas se necesita un quórum de 12 miembros.

Asi las cosas, es posible un escenario de parálisis en las decisiones del futuro Consejo de la Magistratura, mientras que el kirchnerismo ya avisó mediante el viceministro de Justicia, Juan Martín Mena, que seguirá intentando modificar la composición en la Cámara de Diputados mediante una nueva ley que fije el número de consejeros en 17 y sin Rosatti como presidente en representación de la Corte Suprema.

El Frente de Todos se dividió por un motivo inesperado

Incluso, la pelea por el Consejo de la Magistratura provocó y cristalizó una grieta en el propio oficialismo. Por caso, dejó al descubierto la definitiva división del bloque del Frente de Todos en el Senado provocada por la vicepresidenta Cristina Kirchner, y una inédita denuncia del jefe del bloque de diputados oficialista, Germán Martínez, contra la resolución del Senado y la Cámara de Diputados de dirimir la pulseada de nombramientos con un empate: uno a uno.

Pese a que estuvo acordado previamente, el peronista Martínez impugnó así, mediante un amparo judicial, una resolución firmada por la vicepresidenta y presidenta del Senado, Cristina Kirchner, y por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, tambien peronistas, que designaron como nuevos consejeros al senador peronista Martín Doñate (Frente de Todos) y la diputada radical Roxana Reyes (Juntos por el Cambio).

Cristina Kirchner y Massa prefirieron dejar todo en una paridad deportiva. Pero Martínez sostiene su amparo judicial. Mientras tanto, Cristina Kirchner dividió el bloque del Frente de Todos en dos bloques para poder ingresar un consejero más –el propio Doñate- por la segunda minoría compuesta ahora por el nuevo bloque de la Unidad Ciudadana.

“Lo de Cristina dividiendo el bloque puede ser algo que sea problemático a futuro más allá de la picardía para llevarse un consejero más”, señalaron en la Casa Rosada en A24.com. “Sí. Totalmente. Lo que se piensa en el Gobierno es que va potencialmente más allá del tema de la Magistratura”, agregó otra fuente oficial con la mira en los últimos conflictos entre el Presidente y la vicepresidenta.

Alberto Fernández sintió el golpe de la división en el Senado

En los últimos tiempos, ambos se enfrentaron por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y el cristinismo puro, que coincide con el nuevo bloque Unidad Ciudadana, votó en contra del entendimiento con el organismo internacional. La crisis económica, la inflación del 7% mensual y el desgaste político hacen pensar a Cristina Kirchner y a sus adláteres que el Presidente tiene la suerte echada y que el Gobierno perderá las elecciones presidenciales en 2023.

Es por eso que Alberto Fernández dijo este miércoles en José C. Paz junto al intendente Mario Ishii y con visible enojo “un carajo estamos perdidos en 2023”. Le respondió al cristinismo puro. “Hay un sector que dice que en 2023 está perdido y que entonces hay que gobernar ‘con los principios’ para preservarlos al futuro. Obviamente el sector más fuerte en ese tema es la militancia cristinista”, dijo un ministro albertista.

El Presidente respaldó en público la división de Cristina Kirchner al bloque del Frente de Todos, cerró filas en la pelea por el Consejo de la Magistratura y anunció un bono IFE para los sectores más castigados por la inflación. Pero en privado sospecha que es una jugada de Cristina Kirchner para dividir el bloque en una aparente lucha contra Juntos por el Cambio cuando en realidad estaría cristalizando las divisiones internas frente a otras políticas.

Al día siguiente de esa división, el Presidente envió su mensaje a la interna frentista para advertirle a Cristina que no se siente “perdido”.

Cómo se llegó a las designaciones que enojaron a todos

Cristina Kirchner y Sergio Massa dirimieron la crisis institucional por el Consejo con un empate. Por el Frente de Todos en el Senado, finalmente, fue nombrado Martín Doñate, del bloque Unidad Ciudadana, y de La Cámpora, leal a Cristina Kirchner, pese a que Juntos por el Cambio había designado a Luis Juez. Por Juntos por el Cambio, fue designada en Diputados Roxana Reyes, por la UCR, tal como quería el radicalismo, pese a que el Frente de Todos reclama esa banca para el oficialismo.

De ese modo, el amparo judicial en la justicia contencioso administrativo del jefe del bloque del Frente de Todos, Germán Martínez, que responde a Alberto Fernández, terminó siendo contra una resolución de Cristina Kirchner y de Massa. En el massismo aseguran que fue conversada y que Massa le dio el visto bueno porque tenía derecho a protestar.

Martinez sostiene que el bloque del Frente de Todos está subrepresentado porque tiene un solo consejero (Vanesa Siley), mientras que Juntos por el Cambio tiene dos miembros (Pablo Tonelli y Roxana Reyes) y el bloque Consenso Federal tiene uno (Graciela Camaño). Para entender eso, hay que tomar en cuenta que Siley y Camaño fueron elegidas por el Frente de Todos en 2018 por un acuerdo de varios bloques y dejaron a Juntos por el Cambio en minoría con Pablo Tonelli.

Ahora, Martínez computa a Camaño como una integrante de un bloque opositor pero en su momento entró por el kirchnerismo/peronismo y en todas sus votaciones del Consejo fue funcional al oficialismo. Cuando la Corte falló para conformar el Consejo según la vieja ley, se abrió una nueva vacante por la segunda minoría y entonces la UCR designó a Roxana Reyes, cuyo bloque es el tercero en número de diputados.

Es la misma lógica que empleó Cristina Kirchner al dividir el Frente de Todos. Dejó un bloque mayoritario, Nacional y Popular, con 21 miembros, la UCR con 18, Unidad Ciudadana con 14 y el PRO 9. Y de ese modo, dejó al oficialismo con más representantes que los que correspondían y desplazó al PRO al cuarto lugar en número de bancas.

Ahora, quedarán los dos consejeros anteriores del Frente de Todos unificado (Ines Pilatti y Mariano Recalde), pero además ingresará uno, Doñate, por Unidad Ciudadana que es la tercera minoría. Y solamente quedará un consejero radical, la senadora Silvia Giacoppo. En otras palabras, el Frente de Todos quedo sobrerrepresentado en el Senado y subrepresentado en la Cámara de Diputados.

Como se resolverán las impugnaciones cruzadas por Doñate y Reyes

En tanto, Juntos por el Cambio impugnó a Cristina Kirchner por el nombramiento de Doñate en la Justicia y en el Consejo, donde pidió que no sea aceptada su inclusión. En tanto, Martínez presentó un amparo en contra de Reyes. “Ahora Cristina y Massa dejaron las cosas con un empate uno a uno y especulan que la Justicia no alterará esa conformación porque es una manera salomónica de resolver el pleito”, señaló uno de los consejeros de la Magistratura.

En la oposición, sospechan que Martínez y Massa tienen todo acordado aunque el jefe del bloque de diputados está enfurecido con Cristina Kirchner y Massa cuando habla en privado. “Un empate uno a uno luce razonable y si hubiera dos de un solo bando sería un desequilibrio que dejaría heridos en uno de los dos bloques”, razonó un diputado.

“Seguramente en el Consejo dejarán que asuman Doñate y Reyes si el conflicto se dirime en el plenario de consejeros, porque no habrá mayorías en ninguno de los casos”, señaló otra fuente. Y creen que la Justicia no se pronunciará por uno u otro bando para que alguno de los dos sectores de la grieta se lleve las dos bancas. La ley de las compensaciones podría más que la confusa ley del Consejo de la Magistratura.