En cuanto a los rumores sobre las condiciones de la prisión domiciliaria, que incluirían un departamento con piscina y gimnasio, Otazú aclaró que estos detalles son irrelevantes para la Justicia paraguaya. “Lo importante es que esté privado de la libertad. Si utiliza la pileta, estaría violando la restricción perimetral”, explicó.
El juez también destacó que la Policía realiza controles permanentes en el lugar para garantizar el cumplimiento de la medida. Asimismo, aclaró que ninguna autoridad argentina se ha comunicado con él sobre el caso y que cualquier solicitud de extradición debería ser presentada primero al Ministerio Público Fiscal paraguayo.
“Kueider es un simple turista como cualquier extranjero que llega al país. Para nosotros llama la atención porque es una autoridad en Argentina, pero es un ciudadano más”, concluyó Otazú.
La causa sigue avanzando mientras el legislador permanece bajo arresto en Paraguay, donde continuará hasta que se resuelva su situación judicial.